Con el objetivo de manifestar el total desacuerdo de la ciudadanía contra la intención del gobierno argentino de instalar una planta nuclear en Formosa, se convocó, vía redes sociales, una concentración frente a la Embajada de ese país en Asunción

La planta nuclear fue aprobada en Argentina por ambas cámaras del Congreso en el año 2009, con peso de ley, y fue designada para estar enclavada en Formosa, específicamente en Puerto Cano, a menos de 150 km de Asunción.

Es una planta “experimental”, única en el mundo en su tipo, que costará US$325 millones, señala el encabezado de la convocatoria por las redes sociales, iniciada por el concejal de Asunción Hugo Ramírez.

Las consecuencias de un desastre en tal “prueba” por así llamarlo serían catastróficas para el Paraguay, La zona que afectará se estima en 500 km de radio, y amenaza la integridad de todos los paraguayos. “El Acuífero Guaraní será contaminado en caso de que se instale la planta. Este acuífero es la fuente de agua potable más importante de la región. Por eso unite a la manifestación este viernes a las 16:00 frente a la Embajada Argentina (España esquina Perú) y defendamos nuestros derechos y evitemos este nuevo abuso del vecino país”, expresa la invitación referida.

En julio pasado, el doctor y profesor argentino Raúl Montenegro estuvo en Asunción y habló de serios riesgos para el ambiente y para la salud en caso de concretarse la planta. El experto resaltó la extrema peligrosidad del experimento nuclear de Formosa. Manifestó que se trata de una planta nuclear de 150 megavatios con tecnología que jamás ha sido probada en otro sitio.

Riesgos en aumento. Expresó que los riesgos se irán sumando con el curso de los años, ya que los desechos nucleares se irán acumulando en el lugar.

Explicó que un accidente no solo se puede dar por causas internas. “No se puede descartar un atentado terrorista, que podría tener consecuencias más catastróficas que las de Chernobyl y Fukushima”.

Alertó, igualmente, sobre las consecuencias inmediatas en la economía regional por la instalación de una planta nuclear en la zona. Dijo que será una amenaza permanente, que afectará a todas las actividades, como sucedió en experiencias anteriores.

Afirmó que la elección de Formosa se debería a la concentración del poder que tiene el gobernador Gildo Insfrán, quien avala la iniciativa del Gobierno argentino.