La Itaipú no cuenta con informaciones detalladas de un centenar de torres de 500 kV. La falta de datos es peligrosa para el buen funcionamiento de la red en el futuro, según fuentes técnicas. Un equipo del ente está reparando ahora las fallas, pero no hay garantías para nada.

De las 759 torres de 500 kV, por lo menos de unas cien no tienen informaciones relacionadas a su instalación, por ende, los técnicos de la binacional no pueden saber en qué condiciones se encuentran, según fuentes de la entidad que participaron de la ejecución de la obra.

La contratista CIE-Elecnor debió recontratar a varias empresas locales para acelerar los trabajos y concluirlos antes de las elecciones generales de abril, a pedido del director general de Itaipú Franklin Boccia.

El apuro hizo que el Consorcio Villa Hayes –representado por César López Bosio– dejara de controlar el estricto cumplimiento de las especificaciones técnicas, que exigían ciertas características en el caso de las fundaciones y las medidas que deben tener las patas de las pesadas estructuras metálicas de las torres.

En los tramos C1 y C3 son alrededor de 30 torres sin datos; en los tramos C2 y C4 más de 20 y C5, un total de 40.

Las irregularidades figuran en los informes de los técnicos de Itaipú que supervisaron la obra. También constan en el estudio elaborado por el especialista Sergio Gavilán. Dichos informes mencionan que las fundaciones no tienen resistencia, que sus longitudes son menores a los estimados en el proyecto, que las patas no tienen la profundidad establecida y la falta de campanas en las patas cortas.

En noviembre de 2012, la entidad contrató los servicios del ingeniero Gavilán, quien realizó ensayos en 167 torres (de los 759), totalizando 619 pilotes, de los cuales 106 pilotes resultaron con defectos. El técnico recomendó reforzar las fundaciones por la significativa diferencia entre el proyecto y lo ejecutado. Una vez realizada las correcciones, los proyectos de refuerzos fueron diseñados por la firma brasileña LEME, sin considerar las propuestas de la constructora y del fiscalizador CEVH ni del calculista Eduardo Vaschetto, revela otro informe.

Por ejemplo, mencionan que en la fundación de la torre 164/1 se hizo un refuerzo de ocho m³ (metros cúbicos), siendo el volumen inicial de la fundación cuatro m³, lo que es absolutamente inusual en el caso de refuerzos estructurales, según los técnicos.

En todos estos casos en que se incumplieron las especificaciones técnicas del proyecto debe existir una nota del fiscal de obras de la consultora CEVH, pero no hay, según los técnicos.

Itaipú contrató a la consultora por US$7.997.000 para la planificación, fiscalización y supervisión del comisionamiento de la construcción de la línea de 500 kV.