Brasilia. La presidenta de la petrolera estatal brasileña Petrobras, María das Graca Foster, afirmó este miércoles en audiencia pública ante el Senado que no existe evidencia de que los espías de Estados Unidos hayan tenido acceso a datos secretos de la empresa.

De acuerdo con Graca Foster, sin embargo, las denuncias de espionaje por parte de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, según la sigla en inglés) causaron "como mínimo incomodidad, porque no sabemos si algo se filtró o qué se filtró".

"Para creer que fuimos invadidos, tenemos que tener el registro o evidencia de invasión, y la muestra de que fue capturado. Por ahora, no tenemos eso. Pero que nuestro nombre sea mostrado (en las denuncias de espionaje) genera preocupaciones sobre lo que pueda haber sido filtrado", afirmó.

 La funcionaria se mostró confiada de que los datos enviados por Petrobras a la Agencia Nacional de Petróleo, Gas y Biocombustibles (ANP) no fueron violados, porque no son transmitidos por internet.

"Los datos son enviados a la ANP por sistema cerrado dentro de los centros. Hacemos transferencia de datos, y no de interpretaciones o procesos evaluados. No hablamos de informaciones. El envío es físico, por medio de Cds y DVDs, en manos", resaltó.

El banco de datos de la compañía, agregó, está almacenado en el Centro Integrado de Procesamiento de Datos, protegido por criptografía y diversas barreras de seguridad, como acceso por biometría, sistema de exclusa, y control de las personas que acceden al material.

Subrayó que no hay registro anormal en el sistema de la empresa en los años de 2012 y 2013, pero que las denuncias llevan a Petrobras a analizar qué más puede ser hecho en términos de seguridad cibernética.

Según Graca Foster, la empresa invertirá 21.200 millones de reales (US$9.400 millones) en seguridad de la información y telecomunicaciones.

Documentos obtenidos por el ex agente de inteligencia Edward Snowden y divulgados por el periodista británico Glen Grreenwald, apuntan que la NSA de Estados Unidos practicó espionaje contra la propia presidenta Dilma Rousseff y sus principales asesores, así como contra Petrobras.

Los especialistas indican que informaciones obtenidas de Petrobras podrían ser utilizadas para sacar ventaja en las licitaciones para explotación de los campos presal en el lecho submarino continental brasileño.

Además, la tecnología de la empresa, líder mundial en explotación petrolera en aguas profundas, podría ser utilizada en diversas regiones del mundo.

El martes, Rousseff anunció oficialmente que canceló la visita de Estado que realizaría a Estados Unidos el 23 de octubre, por considerar insatisfactorias las explicaciones recibidas del gobierno de Barack Obama con relación a las denuncias de espionaje.