Londres. El petróleo extendía las ganancias y se negociaba arriba de 80 dólares por barril el lunes, impulsado por un repunte del precio del cobre, por la estabilidad del dólar y los datos económicos globales favorables.

El crudo estadounidense para entrega en abril ascendía 79 centavos a US$80,45 por barril a las 1002 GMT, después de subir hasta 96 centavos. El viernes, el contrato cerró con una ganancia de US$1,49 a US$79,66 y registró su mayor aumento porcentual mensual desde mayo del 2009.  El crudo Brent de Londres subía 76 centavos a US$78,35.

Los futuros del cobre avanzaron a sus máximos en más de cinco semanas el lunes después de que un masivo sismo el sábado en Chile, principal productor del metal, desató temores sobre el abastecimiento y amenazas de un nuevo récord del 2010 para el metal.

"Estas materias primas tienen una correlación muy grande, porque cuando China y otros mercados emergentes se aceleren, necesitarán cobre, acero y combustible", dijo el analista Andy Sommer de EGL en Suiza. "En general, el movimiento del mercado de hoy también se relaciona con la percepción positiva en general, y un poco con la debilidad del dólar", agregó.

ENAP, la compañía estatal de energía de Chile, dijo que aumentaría las importaciones de diésel después de que dos de sus refinerías fueron dañadas por el sismo del sábado, de magnitud 8,8. Los analistas decían que la medida tendría un impacto limitado en los precios del petróleo.

El euro se negociaba estable frente al dólar el lunes, a medida que surgían señales de que un acuerdo para respaldar a Grecia podría estar cerca.

"Los precios del petróleo también se están beneficiando ahora del hecho de que el dólar está más flojo contra el euro", dijo el analista de materias primas Ed Meir de MF Global.

Cualquier avance en un plan de ayuda para Atenas podría alentar al euro, y también a los precios de los bonos y las acciones bancarias de Grecia, además de otros países endeudados en la periferia de la zona euro.

Pero cualquier repunte del euro podría ser breve porque los inversores también estarán preocupados de que se esté fijando un antecedente peligroso para Alemania y otros Estados ricos de la región, si asumen pasivos de los más pobres.