Nueva York. Los contratos a futuro sobre el petróleo concluyeron el miércoles en mínimos de siete sesiones, presionados por un aumento pronunciado en los inventarios de crudo en Estados Unidos y por un dólar más fuerte.

Las preocupaciones sobre la deuda soberana en algunos países de Europa también mantuvieron alejados a los inversionistas de lo que se percibe como activos más riesgosos.

El contrato del crudo para entrega en mayo descendió US$1,30, o un 1,6%, a US$80,61 el barril en la New York Mercantile Exchange. En tanto, el contrato del crudo Brent retrocedió US$1,08, o un 1,3%, a US$79,62 el barril.

El Departamento de Energía de Estados Unidos informó el miércoles que los inventarios de crudo se incrementaron en 7,245 millones de barriles a 351,26 millones de barriles la semana pasada. Pese a que la lectura se situó muy por encima de la estimación promedio alcanzada en un sondeo a analistas realizado por Dow Jones Newswires y que apuntaba a un alza de 1,4 millones de barriles, coincidió con los 7,5 millones de barriles que dio a conocer el Instituto Americano de Petróleo el martes en la noche.

El fuerte incremento hizo caer brevemente el precio del petróleo por debajo de US$80 el barril, pero los participantes en el mercado no se vieron totalmente sorprendidos por el nivel de inventarios debido a las cifras divulgadas el martes por el IAP.

El aumento en los inventarios se debió en gran medida a un alza en las importaciones de crudo a sus niveles semanales más altos desde septiembre. Tim Evans, analista con Citi Futures Perspective en Nueva York, destacó que las importaciones de crudo podrían haberse acumulado luego de las demoras en semanas recientes relacionadas con factores climáticos.

Las existencias de gasolina disminuyeron más de lo esperado, en 2,715 millones de barriles a 224,559 millones de barriles. La cifra se compara con una caída de 1,3 millones de barriles proyectada por los analistas encuestados por Dow Jones Newswires.

En tanto, las existencias de derivados del petróleo, que incluyen el combustible de calefacción y el diésel, registraron una caída de 2,422 millones de barriles a 145,691 millones de barriles. Los analistas estimaban un retroceso de 600.000 barriles.

El contrato a abril de la gasolina reformulada para mezcla con oxígeno, o RBOB, cayó 4,17 centavos, o un 1,8%, a US$2,2211 el galón. El combustible para calefacción a abril bajó 3,11 centavos, o un 1,5%, a US$2,0707 el galón.