Río de Janeiro. La petrolera brasileña OGX, que enfrenta graves problemas financieros y hasta ahora no ha logrado un acuerdo con los acreedores, negó este miércoles que haya decidido acogerse a los beneficios de la ley de protección por quiebras.

"La decisión de iniciar un proceso de Recuperación Judicial es responsabilidad del Consejo de Administración de la compañía, que hasta el presente momento no se pronunció", informó OGX, empresa controlada por el multimillonario Eike Batista, en un comunicado enviado a la bolsa de Sao Paulo.

La Recuperación Judicial es como denomina la legislación brasileña el mecanismo que permite que empresas que perdieron la capacidad para pagar sus deudas puedan continuar operando mientras negocian con sus acreedores, con la mediación de la Justicia, para intentar evitar la quiebra definitiva.

OGX envió el comunicado luego de que la dirección de la Bolsa de Valores de Sao Paulo le solicitara aclaraciones sobre las noticias publicadas este miércoles por algunos diarios sobre su supuesta decisión de acogerse este miércoles o el jueves a la ley de quiebras.

"Tan pronto como tengamos una definición sobre ese asunto la divulgaremos mediante un comunicado al mercado", agregó la empresa.

Las versiones sobre la inminente quiebra se produjeron un día después de que OGX admitiera en un comunicado que había fracasado en las negociaciones para reestructurar la deuda que llevaba a cabo desde hacía varios meses con los tenedores de bonos por valor de US$3.600 millones.

A principios de mes la petrolera comunicó al mercado la suspensión del pago de US$45 millones en intereses referentes a títulos que vencían el 1 de octubre.

OGX dijo entonces que tenía un plazo de 30 días, que vence esta semana, "para adoptar las medidas necesarias sin que sea caracterizado el vencimiento anticipado de la deuda".

El anuncio del fracaso de las negociaciones hizo que las acciones ordinarias de la compañía bajaran 20,69% este martes en la Bolsa. A media jornada de este miércoles caían 21,74%.

En caso de que se acoja a la ley de quiebras y la justicia acepte su petición, los accionistas minoritarios no podrán vender sus papeles y los acreedores tendrán que negociar sus derechos en un proceso mediado por un juez.

Durante ese proceso la empresa puede continuar operando sin las presiones financieras y luchando por recuperarse.

OGX, la empresa más emblemática de Eike Batista, fue creada en 2007 cuando el entonces séptimo hombre más rico del mundo se adjudicó derechos para explorar 21 áreas petroleras en Brasil.

La empresa abrió su capital en junio de 2008 en una operación que le permitió recaudar 6.700 millones de reales (unos US$3.045 millones).

Los problemas comenzaron a surgir en 2012 cuando admitió que la producción prevista para el hasta entonces prometedor yacimiento de Tiburón Azul sería muy inferior a la calculada debido a dificultades técnicas para extraer el petróleo.

Este año la compañía informó de que las reservas en otro yacimiento, el Tiburón Martillo, son solo la tercera parte del volumen recuperable calculado inicialmente.