La petroquímica brasileña Braskem se anotó un beneficio neto de US$ 2.637 millones en el ejercicio de 2021, frente a las pérdidas registradas un año antes, según consta en el informe de resultados anuales de la empresa.

La vuelta a ganancias se produce después de un incremento del 72% en la facturación, que cerró el año en US$ 19.604 millones.

El impulso en las ventas se explicó en parte por el alza de precios en varios componente químicos como la nafta, etano o propano. En este contexto, el mercado de Brasil creció un 62%, el de Europa y Estados Unidos se impulsó un 113% y el de México se incrementó en un 56%.

Por su parte, el resultado operativo recurrente de la compañía creció un 171%, hasta los US$ 5.645 millones.

Los dos principales accionistas de Braskem (Petrobras y Novonor) anunciaron su intención de vender sus respectivas participaciones en la petroquímica.

En concreto, las dos compañías quieren desprenderse de 154,9 millones de acciones por un importe aproximado de 8.000 millones de reales brasileños (US$ 1.550 millones). Del total de la oferta, 79,18 millones de títulos son propiedad de NSP Investimentos (actual propietaria de Novonor) y los restantes 75,7 millones pertenecen a Petrobras.

No obstante, en enero las empresas decidieron posponer la operación por la "inestabilidad" en el precio de las acciones de Braskem y las condiciones de los mercados financieros.

Petrobras posee una participación total del 36,1% en el capital total de Braskem, mientras que Novonor mantiene una posición del 38,3%. En lo que se refiere a las acciones comunes (con derecho a voto), Novonor tiene el 50,11% de los títulos de la empresa y Petrobras un 47,03%.