La tabacalera Philip Morris ganó la primera batalla en el juicio que se lleva adelante frente al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias sobre Inversiones (CIADI), ya que esta institución decidió "oír" la demanda planteada por la tabacalera, informa una nota de prensa enviada por la multinacional.

Según indicaron a El Observador fuentes vinculadas a la empresa, la estrategia de los abogados del gobierno uruguayo en las primeras audiencias realizadas en el mes de febrero fue precisamente alegar que no le competía al CIADI pronunciarse por este caso, y si eso sucediera el juicio no tendría lugar.

El hecho de que se haya decidido "oír" el planteo de Philip Morris abre las puertas a una demanda que en términos monetarios llega a los US$2.000 millones.

El comunicado enviado por la tabacalera establece que "Philip Morris International celebra la decisión del Tribunal del Banco Mundial de oír la reclamación del Tratado respecto a las medidas excesivas impuestas al tabaco por parte de Uruguay".

La vocera de Philip Morris International, comentando sobre la decisión, Julie Soderlund, expresó: “Esta decisión hace que Uruguay asuma su responsabilidad respecto a sus obligaciones internacionales, responsabilidad que intentó evadir en las cortes locales y ante este Tribunal. Estas medidas injustificables restringen que los negocios legítimos vendan sus productos y usen sus marcas registradas, al mismo tiempo que aumentan los incentivos para el mercado negro de cigarrillos, el cual representa hoy un cuarto de todos los productos de tabaco consumidos en el país. Esperamos una evaluación completa e independiente para estas regulaciones arbitrarias e innecesarias”.

El juicio se entabló a partir de una denuncia de la tabacalera que entiende que Uruguay violaba múltiples provisiones del Tratado Bilateral de Inversión (BIT) que Uruguay mantiene con Suiza. Con el objetivo de atraer inversión extranjera, Uruguay firmó más de 20 Tratados Bilaterales de Inversión, bajo los cuales asumió compromisos respecto a los derechos de propiedad intelectual y aplicación de la ley.

De acuerdo a lo que establece el comunicado, "el asunto de este caso tiene que ver con las restricciones extremas e innecesarias impuestas a la venta y empaquetado de los productos de tabaco, que contravienen las obligaciones de Uruguay en el marco de dicho ratado". Philip Morris destaca dos medidas impuestas en 2009:

1- Ordenanza de Presentación Única: Esta regulación restringe la competencia en detrimento de la inversión extrajera pues prohíbe vender más de una variedad de cada marca de cigarrillos. Por ejemplo, Marlboro Red, Gold, Blue y Green no pueden ser vendidas simultáneamente. Sólo una de dichas variedades puede estar en el mercado. Esto obligó a PMI a retirar 7 de las 12 variedades de cigarrillos a la venta en el mercado.

2- Requisito de Advertencia Sanitaria al 80%: Hasta 2009 en Uruguay las advertencias sanitarias cubrían el 50% de las cajetillas de cigarrillos, un tamaño al que PMI no se opuso. Uruguay aumentó el tamaño de las advertencias al 80%, tanto en la parte frontal como posterior de la cajetilla, a pesar de que en 2009 la Encuesta Global de Tabaquismo en Adultos (Global Adult Tobacco Survey) encontró que el conocimiento de la poblacion sobre los riesgos de fumar para la salud es generalizada en el país. Este requisito viola el Tratado Bilateral de Inversión de Uruguay ya que prácticamente no deja espacio en la cajetilla para mostrar las marcas registradas y protegidas legalmente.

"El Tribunal hoy ha despejado el camino para que Philip Morris International demuestre que estas dos regulaciones son arbitrarias e innecesarias y violan los compromisos internacionales del país", finaliza diciendo el comunicado.

La audiencia podría tener lugar a finales de 2014 o a principios de 2015. Se espera que la decisión se adopte en dos o tres años.