Haber bajado la cortina de la aerolínea de bandera con más de 75 años de vida horas previas a las vacaciones de julio, dejando un tendal de millones de dólares de deuda fue, para el gobierno, la salida más barata. El costo de cerrar Pluna, a juicio del ministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo, fue “insignificante” en comparación a lo que hubiera costado si se elegía otro camino, como por ejemplo mantener la empresa. 

En una nueva interpelación en el Senado, a la que asistió acompañado del ministro Transporte, Enrique Pintado, el jerarca expuso números para defender la medida, tan criticada por la oposición.

El agujero de deudas provocado por la gestión de Leadgate, que tenía 75% de las acciones y administraba el argentino Matías Campiani, era de US$40 millones antes de cerrar la compañía. Pluna generaba, además, gastos equivalentes a US$2,5 millones por mes. Todo ese costo era mucho mayor al enfrentado efectivamente, explicó Lorenzo.

Entre los costos de mantenimientos de las aeronaves, el pago de las cuotas al Scotiabank por los aviones Bombardier (en pocos días se pagará una nueva por US$8,4 millones) y el seguro de paro especial para los ex trabajadores el Estado tuvo que pagar, hasta ahora, más de US$33 millones. Ello se explica por los US$25 millones que el Poder Ejecutivo remitió al fideicomiso que administra los bienes de la ex aerolínea y los más de US$8 millones destinados a pagos de seguro de paro especial a empleados.

Al Estado uruguayo le cuesta US$420.000 por mes mantener los siete aviones Bombardier (US$14 mil por día y US$583 por hora). Del total de gastos del fideicomiso al mes, sin embargo, ese rubro representa 22% del total.

Lorenzo destacó también ahorros generados por las gestiones del fideicomiso de Pluna. Dijo que por la gestión de ese organismo se lograron devolver los seis aviones adquiridos en Leasing (arrendamiento con derecho a compra) sin costo para el Estado por penalidades. 

“Es claro y contundente que las erogaciones realizadas luego del cierre no se llegaba a cubrir el déficit operativo que tenía Pluna. Claramente, cualquier otra alternativa hubiera sido más costosa “, dijo Lorenzo.

Como sucede cuando en el Parlamento se analiza el tema de Pluna, gobierno y oposición cruzaron acusaciones sin un mínimo de acuerdo.

El senador del Partido Nacional, Carlos Moreira, aseguró que la opción elegida por el gobierno no fue la más conveniente. A los costos establecidos por el gobierno le sumó las deudas con organismos públicos y privados, con pasajeros, e incluyó las deudas y juicios dentro y fuera de Uruguay, que podrían tener costos económicos para el Estado. 

Moreira también agregó el costo por contratar al abogado Ricardo Olivera y a Gonzalo Fernández. El primero para redactar la ley de quiebra de Pluna, a un costo de US$450.000, y el segundo para defender en la Justicia penal a Fernando Calloia, presidente del Banco República, y “negociar” con Juan Carlos López Mena el pago del aval de Cosmo, por lo que recibió más de US$180.000. 

“Si nos hubieran escuchado se evitaban toda esta herencia, que vaya si es maldita”, dijo el legislador blanco. 

En total, según el cálculo de Moreira, al Estado le ha costado más de US$250 millones todo el proceso de Pluna, incluido el cierre.

“Esta fue la salida más cara que se pudo imaginar, en términos económicos y en prestigio. Esto es una mancha, con jerarcas yendo como indagados a la Justicia”, insistió Moreira.

El punto de mayor polémica en la sesión se generó por la ausencia de Calloia. El jerarca había sido invitado por la oposición, pero no asistió. Mandó una nota en la que se excusa de dar detalles del cobro del aval bancario dado a la española Cosmo, por estar en el ámbito de la Justicia. Moreira dijo sentir “sorpresa, estupor” e “indignación”.

Todos los senadores de la oposición criticaron la falta del presidente del BROU, y machacaron sobre presuntas irregularidades cometidas cuando se otorgó la garantía al único oferente del remate de los aviones.

Ante ello, Moreira anunció que llevaría a la Justicia del crimen organizado -que investiga el caso- el listado con las preguntas que Calloia no fue a responder.

Al final de la sesión la bancada del Frente Amplio aprobó con su mayoría una moción (presentada a las 14.20 horas de la tarde) que respaldó las respuestas de los ministros Lorenzo y Pintado.