El gigante financiero Goldman Sachs Group Inc. está en peligro de perder negocios con un grupo clave de clientes y gobiernos en Europa y Estados Unidos, como resultado de las acusaciones de fraude en su contra.

Políticos en el Reino Unido y Alemania están comenzando a pedir a sus gobiernos que corten los vínculos con Goldman, que durante largo tiempo ha sido uno de los principales asesores financieros de los responsables de las políticas en Europa.

Nick Clegg, líder del partido Liberal Demócrata del Reino Unido y que lleva la delantera en las encuestas de opinión a menos de tres semanas de las elecciones nacionales, dijo el martes que Goldman "debería ser suspendido en su papel como uno de los asesores del gobierno hasta que las acusaciones sean estudiadas".

Los comentarios son posteriores a declaraciones del primer ministro, Gordon Brown, quien calificó la supuesta conducta de Goldman de "moralmente decadente".

"Deberíamos cesar la relación de negocios con Goldman hasta que las acusaciones se aclaren", dijo Frank Schaffler, del Partido Democrático Libre de Alemania.

Este martes, la Autoridad de Servicios Financieros (FSA, por sus siglas en inglés) británica abrió una investigación formal la entidad bancaria, cuatro días después de que los reguladores estadounidenses acusaran de fraude al mayor banco de inversión de Wall Street.

La SEC, el regulador de los mercados estadounidenses, ha acusado a Goldman de ocultar a los inversores el hecho de que el fondo de inversión de alto riesgo estadounidense Paulson & Co estaba apostando en contra de un producto hipotecario subprime que había ayudado a crear.

Goldman ha negado los cargos.