Luis Valdivieso asumió la presidencia de la Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones del Perú (AAFP) a principios de 2012. Antes de que acabara ese año, el gobierno de Ollanta Humala aprobó la primera parte de la reforma del sistema privado de pensiones (SPP).

Para el también exministro de Economía y Finanzas, esta ley tiene tanto aspectos positivos como negativos. Valdivieso considera que existen retos mayores para mejorar el sistema, como la difusión de la cultura de ahorro y la reducción de los costos laborales. 

-¿Cúal es su balance del SPP?

-Es positivo. Hay ahorrados más de S/. 100.000 millones (US$35.000M) que pertenecen a 5,4 millones de afiliados. Poco más de la mitad de este monto proviene de los aportes y el resto de la rentabilidad. Eso nunca se ha visto en la historia del Perú. Entonces el primer logro del sistema es haber acumulado un ahorro importante de propiedad individual. En segundo lugar, está la generación de pensiones para las personas que se van a jubilar. En algunos casos estas son bajas debido a que algunas personas no han aportado muchos años. Pese a ello, el sistema privado no exige los veinte años que sí exige el público. Además, las personas que aportan a las AFP por más de dos décadas obtendrán pensiones mucho más altas en comparación con el sistema público.

-¿En cuánto crece el número de afiliados anualmente?

-En promedio se unen unos 350.000 afiliados por año.

-Luego de la reforma aprobada por este gobierno, ¿la cifra total de afiliados aumentará de manera considerable en las siguientes dos décadas?

-Esperamos que sí. Esto se dará por la obligatoriedad de los trabajadores independientes y por los incentivos para impulsar el registro de las mypes. Esto último aún no ha sido reglamentado.

-Muchas personas consideran que obligarlas a aportar es innecesario, ya que ellas pueden administrar sus ahorros de manera eficiente.

-El rendimiento acumulado del sistema privado de pensiones ha sido extraordinario. Ninguna persona puede haber obtenido más ganancias en el sistema financiero que una AFP. Seguramente si las personas invierten en una empresa podrían ganar más. Pero también podrían perder. En una AFP el riesgo se minimiza, ya que la inversión está mucho más diversificada. Además, las AFP tienen que compensar con su propio dinero al afiliado en caso de que este no obtenga la rentabilidad promedio. La obligatoriedad busca evitar que se genere una carga para la sociedad en el futuro. Si el Estado no obliga a la persona y a esta le va mal, se tendrá que subir los impuestos para pagarle una pensión. Sin embargo, hay personas que sí ameritan una pensión solidaria, ya que no han estado en condiciones de aportar.

-¿Hoy en cuánto está la pensión de un jubilado de una AFP?

-Hoy no hay jubilados puros del sistema privado de pensiones. Actualmente, en promedio, la gente obtiene entre 40% y 60% de su sueldo. En el futuro se espera que cuando una persona se jubile reciba alrededor de 75% de su salario. Eso se proyecta para los jubilados que hayan aportado exclusivamente al sistema privado.

-¿Cómo se sitúa el sistema privado de pensiones del Perú respecto al de otros países de América Latina?

-El sistema privado peruano tiene la más alta rentabilidad de América Latina. Sin embargo se tiene la menor cobertura a nivel latinoamericano debido a que la economía peruana tiene un alto grado de informalidad.

-¿Considera que las licitaciones de afiliados –punto clave de la reforma del sistema privado– deberían desaparecer en el futuro?

-Nuestra propuesta original no incluía licitaciones. Ya se aprobó la reforma y hay que trabajar con ella. Hay que dar oportunidad a esta reforma para que muestre sus bondades. El hecho de que más personas tengan cobertura, por ejemplo, ayuda.

-¿Cómo puede mejorar el sistema?

-En cobertura, se deben reformar las leyes laborales. Hoy el marco legal no incentiva el empleo y la formalización, sino solo los derechos de los trabajadores. Los costos laborales actualmente son sumamente altos. Se debe hacer una revisión de la Ley General de Trabajo para impulsar el empleo formal. En el caso de los aportes, el Estado debe resolver los juicios por obligaciones atrasadas. Nosotros estimamos que hay cerca S/. 11.000 millones (US$3.850M) en obligaciones atrasadas. El sector público acapara un 65% de las deudas.

-¿La difusión de la cultura previsional es la adecuada?

-Se está haciendo un gran esfuerzo para diseminar la cultura del ahorro, pero aún se debe hacer mucho más. Tenemos que llegar a los colegios, los institutos y las universidades.

-¿Cómo le va a AFPnet?

-Ahora que el uso de AFPnet –el portal web centralizador de la recaudación del sistema privado de pensiones– es obligatorio, hay más de 120.000 empresas inscritas. Antes de la reforma, eran solo alrededor de 56.000. AFPnet ha ayudado a reducir los costos de administración de las AFP –ello impulsó la disminución de las comisiones– y ha ahorrado trámites. Todo el sistema se ha beneficiado de este portal.

-¿Obligar a los independientes a aportar puede generar informalidad?

-La actual regulación podría hacer que algunas personas traten de evitar contribuir al declarar ingresos por debajo del salario mínimo vital. El gobierno hubiese podido diseñar un esquema de incentivos –como financiar por un tiempo una parte del aporte hasta que el afiliado tenga la solvencia adecuada– para fomentar el ahorro previsional de personas con bajos ingresos.