Montevideo. El presidente de Uruguay, José Mujica, dio gracias este miércoles, de manera póstuma, a quien fuera su par venezolano, Hugo Chávez, por su apoyo a un proyecto sucroalcoholero, al inaugurar una planta de biodiesel en esta capital.

"Tengo que agradecer a alguien que no está en este mundo, que es mi querido compañero (Hugo) Chávez, porque -cuando nadie creía- otorgó (a Uruguay) un mecanismo de crédito que hizo esto posible", dijo Mujica sobre el líder venezolano, quien murió el pasado cinco de marzo en Caracas como consecuencia del cáncer.

La planta es propiedad de Alur (Alcoholes del Uruguay), una empresa agroindustrial que controla en 90% la petrolera estatal uruguaya Ancap y el 10% restante su similar Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

"Este es un logro de la política exterior y la apertura. Uruguay tiene que sacar lecciones: la política exterior es también un agente de desarrollo cuando se maneja con altura, sin prejuicios y con visión de largo plazo", dijo Mujica.

Con este emprendimiento, "se difiere en el tiempo la necesidad de cuantiosas inversiones para hacer una refinería nueva", indicó el mandatario en su discurso.

"Es un aporte que junto a la regasificadora (que comenzará a construirse en Montevideo) nos borra el horizonte de la angustia de tener que procesar una masa creciente de combustible a partir de la importación de petróleo", agregó.

La segunda planta de biodiesel de Alur presentada esta tarde demandará 200.000 toneladas por año de granos oleaginosos como canola, girasol y soja y 6.000 toneladas de sebo vacuno, informó la propia firma.

La industria, ubicada en la zona de Capurro, tiene el potencial para producir 62 millones de litros de biodiesel por año.

Alur ocupa a más de 4.000 personas en forma directa e indirecta en diferentes proyectos a lo largo del país de producción de biodiesel, etanol, alimentación animal, energía y azúcar.