Buenos Aires. La producción de petróleo cayó 2,69% en mayo en Argentina en comparación con el mismo mes del año anterior, según un informe difundido este miércoles por el Instituto Argentino de la Energía "General Mosconi" (IAE), que además consideró "desalentador" el resultado del mercado gasífero.

El reporte incluyó cuatro apartados: Hidrocarburos, Gas Natural, Biocombustibles y Energía Eléctrica.

En cuanto a los hidrocarburos, el reporte precisó que "la producción de petróleo en mayo de 2013 se redujo respecto al mismo mes del año anterior un 2,69% a 2.760.712 m3. Esta caída fue menor a la registrada durante abril último; sin embargo, contrasta con el agravamiento de la variación interanual de la producción de petróleo que cayó un 4,86%".

"Analizando el comportamiento de los principales operadores del mercado, se observa que quienes presentan más comprometidos sus niveles de producción son Petrobrás y PAE, esta última con una caída en su producción de petróleo respecto a mayo 2012 superior a los dos dígitos (10,04%)", comparó el IAE.

En el caso de la empresa YPF, estatizada el año pasado por el gobierno de la presidenta Cristina Fernández, "se observa una estabilización en su producción (0,25% variación interanual)".

El mercado de las naftas "durante mayo de 2013 experimentó un crecimiento del 13,85% comparando mayo de 2013 con mayo 2012, y lo propio ocurrió con las ventas de gas oil respecto a igual mes del año anterior, con un 5,61%".

Sin embargo, se cierra un año de retroceso continuo en la producción acumulada por año móvil. La variación interanual fue del -2,89%", planteó el reporte.

El estudio se conoció dos semanas después del acuerdo que firmaron las petroleras YPF y Chevron, ésta de capitales estadounidenses, para el desarrollo de la producción de hidrocarburos no convencionales en un yacimiento del sur del país austral por valor de US$1.240 millones.

Días atrás, el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) había emitido un informe según el cual la producción de petróleo "cayó al nivel de hace 20 años" en la Argentina, como consecuencia de un "retraso sin precedentes" en el sector a raíz de "regulaciones irracionales".

En cuanto al mercado gasífero, "las cifras resultan mes a mes desalentadoras. Si se compara la producción del mes de análisis con igual período del año anterior, el resultado arroja una tasa negativa del 6,32%; y una caída del 5,96% en el volumen acumulado por año móvil", alertó el IAE.

"Información relevada en el sector industrial muestra fuertes restricciones en la disponibilidad de gas firme e interrumpible. Este invierno, la regla para asegurarse los requerimientos de las plantas es la contratación del servicio de asistencia invernal o, de lo contrario, optar por fuentes alternativas de combustibles fósiles, ya que la provisión de gas natural convencional esta muy comprometida para el gran usuario industrial", explicó el estudio.

En ese contexto, consideró que "el desempeño de YPF puede considerarse estable, mientras que el resto de los diez principales siguen declinando en su variable de producción".

En cuanto a los biocombustibles, ese mercado "presenta comportamientos diferenciados.

La producción de biodiesel viene registrando una evolución anual negativa (-41,3% si comparamos el primer cuatrimestre de 2013 respecto al primer cuatrimestre de 2012) producto de las restricciones impuestas en el ingreso al mercado europeo, mientras que la producción de bioetanol continúa expandiéndose (34,2% si comparamos el primer cuatrimestre de 2013 respecto al primer cuatrimestre de 2012)".

Respecto del abastecimiento interno de energía eléctrica, éste "se recuperó, cerrando mayo 2013 con un crecimiento del 5,73% respecto a igual mes de 2012. La tasa de variación interanual por año móvil acumulado es del 1,38%; valor compatible con una situación de estancamiento económico", repasó el IAE.

Agregó que "no produce datos primarios, sino que elabora y comenta información basada en datos publicados por organismos oficiales del sector energético".

Desde 2011 a la fecha, Argentina incrementó sobremanera la importación de energía, para revertir el déficit del sector.

Entre enero y mayo pasado, se pagaron US$3.270,89 millones, 29% más interanual medido en cantidades.