Cuando los fundadores de Compañía Nacional de Chocolates crearon la empresa en el Medellín de la década de 1920, la palabra “nacional” tuvo la aspiración implícita de llegar a toda Colombia. La compañía lo logró, pero en 1990 ese adjetivo que manifestaba propósitos expansivos se hizo pequeño, pues el nuevo desafío sería aún mayor: la internacionalización de la empresa. También lo consiguió, alcanzando presencia en los cinco continentes.

La historia de éxito, no obstante, se pudo haber ensombrecido por la amenaza de la gran crisis económica. Abierta al mundo, Compañía Nacional de Chocolates temió lo peor, es decir, verse arrastrada a las tormentosas aguas oceánicas del peor momento financiero global desde 1929, la década de su fundación. Sin embargo, nada grave ocurrió. Es más, la empresa creció en 14,4%. “Y en 2010 esperamos mantener este crecimiento de dos dígitos”, dice Carlos Piedrahita, presidente la empresa.

El caso de Compañía Nacional de Chocolates es similar al de muchas de las empresas que componen este ranking de multilatinas, las empresas más globales de América Latina. Con un salto anual del 54 al 22 en este ranking, la compañía colombiana resume bien la situación de muchas multilatinas durante el último año y que en promedio incrementaron sus ventas en 2,4%, pese a la contracción global.

Para muchas, ser internacional fue fundamental para conseguir buenos resultados, pues al apostar por varios mercados lograron disipar el riesgo y sacar provecho de las situaciones particulares de cada país en que están, como operar con los tipos de cambio o las tasas de interés más convenientes.

“En especial durante la segunda mitad de 2009 se mostraron las fortalezas de las multilatinas, pues siguieron operando con economías de escala, ya que los mercados latinoamericanos de venta comenzaron a recuperarse”, dice Gustavo Genoni, director del programa de MBA de la Universidad Torcuato di Tella. “Además estas empresas tuvieron acceso al mercado mundial de capitales, por lo que el freno de su expansión no fue tan brusco”.

De este modo, las multilatinas se vieron beneficiadas porque los sistemas financieros de América Latina resistieron la crisis sin fisuras, lo que fue doblemente valioso si se considera que el grueso de las inversiones internacionales de estas empresas son al interior de la región (en torno al 60%), lo que finalmente las dotó de una estabilidad que no conocieron empresas multinacionales de otras regiones del mundo.

Para ver el ranking haga click aquí.