La industria aérea se ha propuesto como meta reducir 50% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en el ambiente para 2050 y de esta forma asegurar su operación en el futuro, informó Paul Steele, vicepresidente y comisionado de Relaciones Externas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

Explicó que 2013 representó un año clave para la industria y el medio ambiente, no sólo porque se incorporaron a la flota nuevas aeronaves cuya eficiencia de combustible ha aumentado, sino que se logró discutir más a profundidad el tema dentro de la 38 Asamblea General de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

Steele reconoció que las emisiones de CO2 aumentaron conforme la aceleración del tráfico aéreo; sin embargo, dijo, la IATA esta empujando con las aerolíneas una mayor eficiencia del combustible, ya que además de contribuir a reducir este problema representa un ahorro para sus costos de operación, pues el energético representa al menos 30%.

Según el ejecutivo, se estima que la industria aérea produjo 698 millones de toneladas de CO2 sólo en 2012.

“Reconocemos la necesidad de realizar esfuerzos para reducir las emisiones, pues es un componente clave para asegurar nuestra licencia de crecimiento en el futuro”, detalló.

Steele recordó que desde 2009 la industria aérea adoptó medidas agresiva para atenuar el impacto del dióxido de carbono, como plantearse la meta de un gasto de combustible menor de 1,5% desde ese año y hasta 2020.

La eficiencia 

Para lograr 50% menos a 2050 se requiere un decremento anual de gasto de combustible de al menos 1,7%.

Por ello, indicó que la forma de lograrlo será mediante pilares estratégicos como la inversión en nuevas tecnologías, pues sólo 2013 fue un ejemplo de la entrada de aeronaves entre 15 y 20% más eficientes y menos ruidosas, como en el caso del Airbus A350 o Bombardier Serie C.

Esto, además de la concientización de los gobiernos para mejorar la infraestructura aeroportuaria, pues el crecimiento esta presionando la capacidad.