Londres. Reino Unido espera afianzar su posición como líder en el incipiente sector de la energía de las olas y las mareas -una tecnología verde clave-, cuando adjudique el martes en torno a 700 megavatios de energía marina en Escocia.

La subasta, que fue sobresuscrita, ha atraído el interés de grandes eléctricas europeas así como promotores de energía marina, algunos de los cuales ya han formado alianzas, y serán observados muy de cerca por países como España, Portugal, Francia, Canadá, Nueva Zelanda y Corea del Sur, que ya han mostrado su interés en desarrollar esta fuente de energía.

Unas doce compañías, entre ellas la filial británica de Iberdrola SA, ScottishPower, la eléctrica británica Scottish and Southern Energy PLC, la alemana E.ON AG y promotores como Pelamis Wave Power estarán probablemente entre los ganadores de unas 20 localizaciones, dijeron varias fuentes conocedores de la situación. Las compañías rechazaron comentar la información.

Se estima que la inversión prevista para desarrollar los proyectos de la subasta requerirá entre 5.000 millones y 10.000 millones de libras.

La subasta, la mayor de su tipo en el mundo, es un importante paso en los planes de Reino Unido de desarrollar la tecnología de las olas y las mareas, y pasar de los actuales prototipos a pequeña escala a proyectos comerciales, con el objetivo de contribuir a lograr los objetivos de reducir de emisiones contra el cambio climático y la dependencia energética.

Reino Unido tiene instalados actualmente 2,4 megavatios de energía de las olas y las mareas y otros 104,5 MW en proyectos están planeados o autorizados.

Reino Unido también ve un gran potencial para crear empleos en el sector manufacturero y de ingeniería con las futuras exportaciones de equipamiento a otros países interesados en aprovechar la energía marina.

En los años setenta, los esfuerzos de Reino Unido en la industria eólica local quedaron paralizados cuando los promotores se sintieron atraídos por países como Dinamarca, con altos subsidios y un sólido apoyo público.

El ministro de Energía británico, David Kidney, describió recientemente la industria de las olas y las mareas como "una segunda revolución industrial", pero dijo que los objetivos eran muy ambiciosos y que había mucho trabajo por hacer.

Obstáculos. Apodada la Arabia Saudí de la energía de las mareas, el área a subasta de Pentland Firth y su entorno, en la costa norte de Escocia y en las islas Orkney, tiene seis de los principales enclaves de mareas de Reino Unido.

Pero hay muchos obstáculos: tecnológicos, financieros y el puro desafío físico de operar en un entorno hostil en el mar, donde la misma energía surgida del movimiento de las mareas y del choque de las olas que es tan buena para generar electricidad, puede también destruir fácilmente o degradar un equipamiento caro y sofisticado.

Y precisamente porque la tecnología es tan inmadura -está unos diez años por detrás de la energía eólica marina- se espera que los costes de los primeros proyectos sea alto.

Además, el alto riesgo tecnológico ha hecho que sea difícil acceder a la financiación, especialmente en los albores de la crisis de crédito y la recesión económica mundial, y también asegurar el equipamiento en el agua.