Por medio de una carta dirigida a la presidente de Costa Rica, Laura Chinchilla, la Asociación Bancaria Costarricense (ABC) le solicitó al gobierno que elimine la restricción del crédito, impuesto por el Banco Central desde inicios de este año. Esto, como medida ante la entrada de importantes flujos de capital extranjero al país.

De acuerdo con el sector bancario, es necesario desactivar este mecanismo, que más bien ha venido a contribuir con el proceso de la desaceleración de la economía costarricense en este 2013, reflejándose en la producción, el empleo y las exportaciones e importaciones. 

A modo de ejemplo, la entidad detalla que el Indicador Mensual de la Actividad Económica entre diciembre del 2012 y abril del 2013 ha crecido tan solo en 0,2% y si se incluyen las zonas francas, se muestra un retroceso del 0,1%.

Además, el empleo del sector privado asalariado evidencia una desaceleración: la tasa interanual de crecimiento de los empleados, en el primer cuatrimestre del 2012 era del 4,8% y en el mes de abril del 2013 fue del 2,1%.

Según indica Gilberto Serrano, presidente de la ABC, ante la restricción del crédito establecida por el gobierno, es importante indicar que la situación de los flujos internacionales de capital, el llamado “capital golondrina”, actualmente ha cambiado, y, contrariamente, hay un regreso a los países de origen.

“La restricción ha disminuido el crecimiento del crédito, con lo cual se desacelera el crecimiento de la producción y del empleo”, detalla la carta enviada a Chinchilla. Además, la misiva destaca que “el anuncio de la restricción generó incertidumbre por parte de los empresarios, sobre las posibilidades de financiar sus proyectos productivos, lo que ayuda a explicar el estancamiento de la economía.”