Sidney. Las compañías Royal Dutch Shell y PetroChina presentaron este lunes una oferta conjunta de 3.260 millones de dólares australianos (unos US$2.971 millones) en efectivo por las operaciones australianas de Arrow Energy para reforzar su presencia en el sector de la extracción de gas de las capas de carbón.

El productor australiano de energía dijo que, según la oferta, los accionistas también recibirán, por cada acción en su poder, una acción de la nueva empresa, que incluirá las operaciones internacionales de grupo.

Los títulos de Arrow cerraron este lunes con una subida del 46,8%, lo que demuestra que algunos inversores prevén una posible contraoferta o una mejora de la oferta por parte de Shell y PetroChina.

La presencia de PetroChina, primer grupo petrolero de China, en la operación podría suponer un obstáculo político. El gobierno australiano suele adoptar la prudencia cuando empresas chinas quieren comprar participaciones en compañías energéticas del país.

De hecho, el consejo de administración de Arrow ha recomendado a sus accionistas que no acepten la oferta.

De resultar exitosa, la oferta permitiría a Shell lanzar su proyecto de construcción de una nueva terminal de gas en Gladstone, Queensland. Esta terminal podría producir hasta 16 millones de toneladas métricas de gas natural licuado al año.

El gas extraído de las capas de carbón constituye una de las energías más atractivas del momento. Sólo en 2008, compañías como Shell, ConocoPhillips y BG Group invirtieron más de 20.000 millones de dólares australianos (US$18.230 millones)  en este sector en Australia.