Lima, EFE. Sólo el 5% de las empresas familiares en Perú están en manos de una tercera generación y es precisamente la sucesión generacional lo que más preocupa a este tipo de negocios, informó hoy el director del Centro de Desarrollo de Empresas Familiares, José Antonio Torres.

El 30% de las empresas familiares se encuentran en manos de una segunda generación, pero entre los 15 y 30 años de existencia las empresas familiares, tienen una mayor necesidad de profesionalizarse para mantenerse o seguir creciendo, indicó Torres.

Las compañías familiares que superan los 30 años de existencia se enfrentan a una convivencia generacional más activa y donde menos del 10% de las medianas empresas se convierten en grandes y menos del 1% en corporativas.

Sólo un 10% de las pequeñas empresas se convierten en medianas, acotó.

Torres informó que el 80% de las empresas familiares que han implementado el protocolo elaborado por el Centro de Desarrollo "tienen un mejor comportamiento en su organización y están mejor preparadas para prevenir o menguar las crisis en el entorno familiar".

El estilo de liderazgo debe ser participativo entre los miembros, la gestión está orientada a un desarrollo organizacional eficiente buscando altos niveles de rendimiento y calidad, indicó.

Según Torres, más del 85 % de las empresas familiares que han ejecutado un plan estratégico han mejorado su proceso central de negocio, y logrado los objetivos trazados en las distintas áreas de la organización, con un impacto progresivo y gradual en los resultados económicos.

El Centro de Desarrollo de Empresas Familiares presentó hoy su trabajo en compañías de este tipo con el auspicio de la Cámara de Comercio de Lima y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), como parte del Programa del Sistemas de Gobierno y Gestión en Empresas de Propiedad Familiar en el Perú.