La agencia Standard & Poor's (S&P) afirmó este viernes que es prematuro valorar el impacto de la anunciada reforma energética de México en la calificación crediticia de la petrolera Pemex y ratificó las altas notas de "BBB" en moneda extranjera y de "A-" en moneda local a la deuda de la empresa pública.

"El presidente de México, Enrique Peña Nieto, enviará al Congreso en breve un proyecto de ley sobre la reforma del sector de energía. Aún es muy pronto para evaluar el impacto que tal reforma tendría en la calidad crediticia de Pemex", precisó una nota de prensa de S&P.

La calificadora estadounidense indicó que en su revisión anual ratificó las notas a escala global de la firma petrolera y explicó que esto es un reflejo de su opinión sobre un posible "apoyo extraordinario" del Gobierno mexicano en caso de afrontar problemas financieros.

Por este motivo, dicha calificación está por arriba del perfil crediticio individual, que se ubica en "bbb-".

La expectativa de apoyo extraordinario del Gobierno se fundamenta en la evaluación del rol "crítico" de Pemex como la única compañía de exploración y producción de petróleo en el país y su contribución de 40% de los ingresos del sector público a través de impuestos y derechos.

Además, en el vínculo integral entre la empresa y el Gobierno, "dada su propiedad total de la petrolera", y debido a que la administración determina sus decisiones presupuestarias clave.

S&P señaló que la calificación individual refleja un perfil "satisfactorio" de la compañía, "dado su estatus de monopolio en el amplio mercado interno de petróleo y gas, su amplia base de reservas de petróleo y gas de México, y su rol central en el sector de energía del país".

Pemex ha estabilizado la producción de crudo en una media entre 2,5 y 2,6 millones de barriles diarios.

Aunque la producción total de hidrocarburos sigue bajando ligeramente, se espera que una mayor extracción en diversos yacimientos y las inversiones de capital en exploración y producción compensen esta tendencia, apuntó.

S&P consideró que la alta calificación de Pemex es "significativa", pese a los indicadores débiles después del pago de impuestos y su agresivo programa de inversiones de capital.

Precisó que los indicadores financieros de Pemex "después de impuestos reflejan el peso de sus grandes obligaciones por pensiones sin fondear y la porción sustancial de sus ingresos que toma el Gobierno", lo que ha obligado a la empresa a financiar con deuda sus inversiones de capital en los últimos años.

La calificadora prevé que los impuestos se mantengan como una "carga significativa en las finanzas de la compañía", lo que mantendrá un desempeño financiero débil después del pago de sus contribuciones.

Consideró la liquidez de Pemex como "adecuada" y señaló que los recursos de la empresa "pueden cubrir sus necesidades en el futuro previsible, incluso con una baja de 20 % en su ebitda".

Standard & Poor's también destacó el fácil acceso de la empresa a los mercados financieros y bancarios locales e internacionales, que se ha demostrado por las últimas emisiones de deuda.

La perspectiva positiva de la petrolera refleja la misma calificación aplicada a México, señaló la agencia, que consideró "improbable" un descenso de la nota.