Hace ocho meses, el nombre de Spotify sólo era conocido por unos pocos entendidos en América Latina. 

Ellos conocían que este servicio de música por internet, creado en Suecia en 2006, contaba con un catálogo de más de 20 millones de canciones disponibles en todo momento y que se había ganado un público fiel en Europa y Estados Unidos. 

Pero pensar en una operación en la región era hablar de un mundo irrealizable. Esa concepción, sin embargo, no estaba en los planes de los directivos. 

“Tuvimos excelentes resultados en México y Argentina, por ello estamos acelerando el ingreso a toda la región”, comenta Gustavo Diament, su director para América Latina, una división que entre mayo y diciembre se ha extendido a 16 países gracias a la acelerada adopción de los usuarios, que se han adaptado tanto a su visión gratuita como a la paga por encima de otros servicios como Deezer, Rdio y Grooveshark.

Esa predilección se debe a sus tres componentes básicos. El primero, la estrategia social, que permite compartir las canciones favoritas a través de correo electrónico, redes sociales o en su plataforma, al tiempo que se puede establecer contacto directo con artistas, productores o disqueras.

El segundo es su sistema de búsqueda, que permite encontrar sencillos o álbumes por artista o género. En ello tiene mucho que ver su tercer componente: la inversión tecnológica. 

Spotify cuenta con un algoritmo que sugiere opciones de música a medida que el usuario utiliza su plataforma.

Por su parte, los abonados pueden descargar música a sus dispositivos móviles para escucharla sin estar conectado a internet, pues la compañía ha desarrollado un sistema de compresión de archivos que ocupa una pequeña parte de la memoria y desaparece cuando el equipo vuelve a sincronizarse con la nube, una cualidad que, con su lanzamiento en Colombia el pasado jueves, estará disponible por $11.499 mensuales (US$6).

“No pretendemos ser los primeros, sino los mejores”, afirma Diament, al tiempo que resalta que su operación cumple con todos los estándares legales de la industria: “desde nuestro lanzamiento, en 2006, hasta hoy hemos girado más de US$1.000M por regalías. Somos el segundo servicio en ingresos, por detrás de iTunes”.

Spotify expandió esta semana sus operaciones a 20 nuevos mercados, con los que ya suma 55 países, 24 millones de usuarios y 6 millones de abonados. 

Pero, de nuevo, esas cifras prometen quedarse cortas: el anuncio vino acompañado con el lanzamiento de sus aplicaciones para dispositivos iOS y Android.

“No distinguimos entre computadores y dispositivos móviles, la experiencia siempre será la misma”, asegura Diament.