Dos preguntas bastan para entender el modelo de negocios de Airkeep, la startup chilena que fundaron en 2018 tres amigos -Cristóbal Matte, ingeniero comercial y CEO; Ariel Muñoz, ingeniero comercial y CFO, y Francisco Echeverría, ingeniero civil industrial y CSO- que conecta a viajeros con empresas locales como restaurantes, hoteles, cafeterías, que se encargan de guardar el equipaje de los turistas.

La primera es cómo genera ganancias.

Tal como se indica en su web, los precios para el viajante oscilan entre los US$ 7 y los US$ 2,5 por ítem, dependiendo de la cantidad de días que necesite guardar su equipaje. La inscripción para los hoteles es gratis y reciben el 50% de lo que paguen los viajeros. Todo el proceso de enrolamiento y selección del lugar funciona de forma online: las personas reservan y pagan a través de la plataforma y luego deben acercarse a dejar sus maletas.

Básicamente, soluciona el eterno problema del forastero.

“Muchas veces las personas no consideran todo el tiempo que pasarán recorriendo ciudades con grandes maletas o bolsos, que en realidad no necesitan cargar durante días, semanas o meses que pueden durar sus vacaciones. Airkeep es una solución para ellos, para que puedan disfrutar de sus viajes, livianos y sin preocupaciones”, explica Cristóbal Matte, CEO de la firma.

Contraintuitivamente, Airkeep no es una app, sino una plataforma online: www.airkeep.me, ya que al tratarse de un servicio para viajeros y turistas que utilizan el servicio ocasionalmente y, en la mayoría de los casos es para resolver una problemática del momento, no quisieron exigirles a los usuarios descargar la app para utilizar el servicio. Para ello, pueden ingresar a la plataforma web y encontrar el lugar más cercano para dejar sus maletas.

Respecto del tema robos, cuentan con un seguro de US$ 200 por reserva por si surge cualquier imprevisto.

La segunda pregunta es, ¿por qué cobrar por un servicio que los hoteles ya hacen gratis cuando te estás hospedando, o te has hospedado allí?

“Los hoteles normalmente guardan las maletas de sus clientes. No tienen un sistema, funcional ni contable para guardar equipaje de quienes no fueron sus clientes. Entonces Airkeep permite habilitar los espacios sin uso de los recintos, pero ahora con las maletas de personas que no se quedaron en el hotel previamente”, indica.

También es una situación de potencial ganancia para el comercio local, ya que reciben a más turistas a través de este nuevo canal porque, además de la tarifa a cobrar por el servicio, al hotel le conviene que entren nuevos potenciales clientes que consuman en el local, ya sea en el bar o restaurant, tomando clases o haciendo alguno de los tours. También puede darse que decidan hospedarse ahí.

“Pueden atraer a más turistas y ofrecerles sus servicios a través de un nuevo canal de marketing, además de la tarifa que pagan los turistas que utilizan Airkeep”, comenta el CEO. “En algunos casos, al ser cadenas, pueden dar descuentos para usar otro hotel de la marca en otra ciudad” agrega Matte.

Aunque hay cuatro tipos de usuarios, desde mochileros o backpackers jóvenes, hasta parejas, familias viajeras y adultos entre 45 y 50 años, los principales usuarios de Airkeep son parejas y familias, en su mayoría europeos o estadounidenses de viaje por Latinoamérica, según ha detectado la plataforma.

CRECIENDO AÚN EN PANDEMIA

La idea de Airkeep nació en 2014, luego del viaje que hicieron sus creadores a la Copa del Mundo FIFA de Brasil, ocasión en que guardaron el equipaje de muchos hinchas en una casa cercana al Maracaná.

Pero fue recién a mediados de 2017 cuando los tres amigos, Matte, Muñoz y Echeverría, desarrollaron su producto mínimo viable (MVP) y lo llevaron para fondeo.

En 2018 obtuvieron financiamiento pre-semilla por US$ 25.000 de la Corporación de Fomento de la Producción, Corfo. Luego consiguieron un segundo financiamiento para la continuación del semilla con Corfo de US$ 35.000. A finales de 2021 conseguieron otro financiamiento público de recuperación económica, también de Corfo por US$ 40.000.

“En 2019 se crecía de manera sostenida, pero todo se fue a cero en marzo de 2020. Hasta agosto de 2021 no hubo un repunte real, solo reservas esporádicas mientras había restricciones sanitarias que impidieron un real turismo”, recuerda el CEO.

Pero ya en 2022 Airkeep ha crecido mucho más que previo al COVID.

“Además, todas las ventas provienen de canales orgánicos, como el posicionamiento en primeros lugares de Google para las ciudades latinas. Hoy vendemos cuatro veces más que antes de la pandemia”, reconoce Matte.

Uno de sus mercados más exitosos es Costa Rica donde lanzó a mediados de año el servicio en la capital, y fue tan bien recibido que entre julio y agosto abrieron tres destinos más: Alajuela, Puntarenas y Guanacaste. Esta nación en poco tiempo se ha convertido en el segundo país del continente con mayores ventas, luego de Colombia.

Además de esos dos países, hoy Airkeep dispone de una red de más de 250 lugares donde se pueden dejar las maletas: México, Perú, Bolivia, Argentina, Brasil, Uruguay, Panamá, Ecuador, Venezuela, Honduras, El Salvador y Guatemala.

Adicionalmente están realizando pilotos en Europa, pero en menor escala, como en Roma y Barcelona.

La firma aún no ha tenido rondas de inversión privada, pero ese es su siguiente paso, ya que a corto plazo buscarán pasar de 300 a 500 keepairs como llaman a los hoteles y hostales asociados en América Latina, y así densificar las ciudades más populares de la región con al menos 20 keepairs por ciudad.

“Tras dicha expansión, planeamos agregar responsables del negocio en cada país, y posteriormente generar canales de venta cruzada entre nuestros keepairs y los viajeros. El plan a mediano plazo es crecer al cuádruple y lograr mil locales asociados (…) Nos gustaría llegar en 2024 a Estados Unidos, aunque ahí existe más competencia que en Latinoamérica, pero ya a esa altura estaremos mucho más fuertes en la región y listos para dar el siguiente paso”, asegura su CEO.

Por ahora Airkeep es único en su tipo. El sitio Crunchbase solo identifica tres posibles competidores en el ecosistema de viajes: PlacePass, un marketplace que ayuda a viajeros a encontrar, comparar y reservar experiencias en cualquier destino; Veeve, un sitio al estilo Airbnb dentro de Londres y Lurento, un marketplace de arriendo de autos de lujo.