Toshiba, el mayor fabricante de chips de Japón, mantuvo el viernes su pesimista previsión y anunció medidas de recorte de costos, luego de reportar ganancias menores a las esperadas por la fortaleza del yen y la caída de los precios de las computadoras.

Contrastando con su rival Samsung Electronics, el principal fabricante de chips de memoria, que considera elevar la capacidad de producción ante el rápido crecimiento en la demanda.

Toshiba, que es el segundo fabricante mundial de chips de memoria flash NAND después de Samsung, mantuvo su previsión anual de ganancia operacional de $100.000 millones de yenes, bastante por debajo del consenso de analistas de 136.000 millones de yenes.

Además, la firma revisó a la baja su previsión de ventas en $400.000 millones de yenes a $6,4 billones de yenes por la fortaleza de la moneda japonesa.

Dijo también que recortaría $420.000 millones de yenes en costos fijos este año, un 30% más que un plan anterior, para mantener su previsión de ganancias.

"La recuperación ha resultado ser más lenta de lo que se esperaba en principio", dijo el vicepresidente ejecutivo de la firma, Fumio Muraoka.