Tokio/Washington. La automotriz Toyota Motor Corp espera que los costos y la pérdida en ventas derivadas de su mayor retiro por razones de seguridad en la historia alcancen un total de US$2.000 millones hasta el año fiscal que finaliza en marzo.

La automotriz japonesa, sin embargo, elevó su previsión luego de registrar su más firme ganancia operativa de los últimos seis trimestres.

El retiro de más de 8 millones de vehículos de Toyota debido a problemas de aceleración no intencionada ha castigado el precio de sus acciones, dañado su reputación y opacado lo que hasta hace dos semanas se esperaba que fuese una historia de mejoría en los ingresos.

"El retiro de Toyota en esta oportunidad es distinto a cualquier otro en la historia de la industria automotriz", dijo Lee Sung-Jae, un analista de Kiwoom Securities, en Seúl. "La escala es enorme, para comenzar, y esto es un golpe letal al valor central que representa Toyota: la calidad de sus vehículos", agregó.

Las automotrices gozaron de aumento de la demanda en la última parte de 2009, gracias principalmente a los incentivos del gobierno diseñados para aumentar las ventas y mejorar el acceso al crédito mientras la economía mundial se recupera.

Toyota fue uno de los mayores beneficiarios del programa “dinero por chatarras” de Estados Unidos, pero ahora está bajo investigación en el país por su manejo del retiro de varios de sus modelos más populares debido a fallas en la aceleración.

El secretario de Transporte de Estados Unidos, Ray LaHood, dijo este miércoles que tomaría la inusual medida de llamar al presidente de Toyota, Akio Toyoda, para enfatizar la seriedad con la que el gobierno de Obama está tomando las investigaciones.

"Nuestra (...) gente pondrá los pies de Toyota al fuego para asegurarse de que van a hacer todo lo que dijeron que iban a hacer para hacer los vehículos más seguros", afirmó.

Recortan pérdidas. Con menos de dos meses restantes en el actual año financiero, Toyota recortó lo que la mayoría de los analistas había considerado como una previsión de pérdidas operativas extremadamente conservadora de 350.000 millones de yenes a 20.000 millones de yenes (unos US$220 millones)

Un funcionario de Toyota dijo que la nueva previsión para el actual año tomó en cuenta unos estimados 100.000 millones de yenes en costos por el retiro y otros 70.000 a 80.000 millones de yenes en pérdida de ventas, en línea con estimaciones de analistas.

El director gerente senior, Takahiko Ijichi, dijo que la compañía no está segura sobre el impacto más allá del fin de este año financiero, pero los inversores expresaron sus preocupaciones.

"Hay más dudas sobre la capacidad de Toyota de asegurarse que los clientes estén contentos con la calidad de sus vehículos", dijo Benedicte Mougeot, gerente de fondos del fondo de cobertura japonés HSBC GIF en Hong Kong.

"La previsión de ingresos de la compañía y rentabilidad seguramente descenderá debido al retiro. Al tomar en cuenta el mayor riesgo y la rentabilidad reducida, revisaremos nuestra inversión", agregó.