Santiago. Microsoft Chile formuló esta mañana un llamado a los usuarios de Internet Explorer a descargar gratuitamente la versión 8 del navegador, con el propósito de incrementar la seguridad de su información personal.

Una evaluación (http://tinyurl.com/n3ql6k) desarrollada por la organización NSS Labs de Estados Unidos demostró que Internet Explorer 8 es un 69 por ciento más seguro que otros navegadores al momento de repeler ataques de seguridad.

El llamado se realiza luego de que Microsoft confirmara el fin de semana pasado que hubo intentos incipientes de robo de información y toma de control de computadores, dirigidos principalmente a empresas asiáticas.

“Si bien no se han reportado casos de este problema en Latinoamérica, recomendamos a todos nuestros clientes usar la versión más reciente de nuestro navegador, Internet Explorer versión 8, el cual provee la mitigación más efectiva a este problema”, asegura Cristian Encina, Gerente de Windows y Productividad de Microsoft Chile.

El ejecutivo comentó que un sitio web puede llegar a recibir hasta 6 mil intentos diarios de ataques (1 cada 14 segundos) por lo que la seguridad en el navegador es fundamental al momento de realizar transacciones.

“Como una precaución adicional ante los incidentes reportados ayer, una vez en uso Internet Explorer 8 recomendamos fijar al máximo el nivel de seguridad de Internet en el menú Herramientas/Opciones de Internet/Seguridad. Esto lo protegerá efectivamente del problema de seguridad”, explica Encina.

Microsoft se encuentra trabajando en una actualización de seguridad para Internet Explorer que protegerá todas las versiones del navegador empezando desde la versión 6, las que serán informadas en el sitio Microsoft Security Response Center (http://blogs.technet.com/msrc/).

El ejecutivo destacó además que Internet Explorer 8 ayuda a estar más protegidos contra las amenazas emergentes en línea con el filtro SmartScreen y otras funciones de seguridad integradas protegen contra sitios web engañosos y malintencionados que pueden poner en peligro los datos, privacidad e identidad de los usuarios.