París. La Unión Europea diseñó nuevas directivas para tratar con la ceniza volcánica y de este modo frenar las interferencias a los vuelos, dijo el organismo de seguridad aérea del bloque.

Las reglas darán más flexibilidad a los controladores de tráfico aéreo nacional e involucrarán la creación de un centro de coordinación de crisis para asegurar una respuesta más atenuada a las emergencias como la que se desató en abril.

Los temores de que las cenizas de un volcán en Islandia dañen los motores y provoquen accidentes llevaron al cierre de seis días en varios corredores aéreos a mediados de abril, varando a millones de personas y provocando pérdidas en las aerolíneas.

La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA, por sus siglas en inglés) dijo que había acordado nuevas reglas con la Comisión Europea y la agencia de control de tráfico aéreo Eurocontrol para evaluar el riesgo de contaminación.

"Las medidas conjuntas ofrecerán a los estados miembros una mayor flexibilidad a la hora de decidir cómo manejar su espacio aéreo, permitiendo menos interferencias aéreas a la vez que aún aseguran los mayores niveles de seguridad", dijo la EASA en un comunicado.

Bajo las nuevas reglas, el espacio aéreo será dividido en cuatro zonas en lugar de tres como lo es en el presente, empleando mapas actualizados cada seis horas.

La adicional zona "gris" permitirá a los vuelos bajo ciertas condiciones, ofrecer más margen de criterio para quienes toman las decisiones a nivel local.