Montevideo. A las 10.00 horas comenzó la subasta de la segunda terminal de contenedores del puerto de la capital uruguaya en la Bolsa de Valores de Montevideo. Cinco minutos más tarde, sin ningún oferente interesado, la subasta fue declarada desierta.

Al final de la licitación, el presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Gastón Silbermann, dijo que el gobierno no ve como un “fracaso” que no existieran ofertas y agregó que este es el “primer paso” para lograr la segunda terminal de contenedores.

"El gobierno y la ANP sigue con la firme intención de tener una nueva terminal de contenedores. Había interesados desde hace dos años atrás y teníamos la información de que había algunos actualmente”, indicó.

Silberman indicó que el gobierno no podía anticipar un escenario como éste, dado que los oferentes “estaban amparados en un acuerdo de confidencialidad”, aunque era “una de las alternativas”.

Sin embargo, este jueves el vicepresidente de la ANP, Santiago Sotuyo, confesó a Observa que “siendo realistas es posible que no se presente nadie”.

“No descartamos que no se presente nadie (a la subasta), siendo realistas es posible que no se presente nadie. Yo no veo que los oferentes se estén pegando codazos para entrar a la Bolsa (de Valores)”, declaró.

Revisión. En cuanto al análisis que realizará el gobierno, Silbermann indicó que se someterá a revisión las exigencias del llamado, aunque sostuvo que las condiciones que se fijaron fueron las que se consideraron ideales.

El jerarca agregó que esta situación también es consecuencia de la crisis económica registrada en 2009. “Arrastramos los efectos de la crisis y el escenario no es el mismo que dos años atrás por eso realizaremos una revisión de la situación”, dijo.

La base de la oferta por la terminal era de US$1.200.000. Entre el público presente se encontraba el gerente general de Montecon, Juan Carlos Olascoaga, quien dijo en la Bolsa de Valores que “el mercado fue el que habló”. La empresa Montecon opera en el puerto.

Aunque indicó que su empresa está interesada en la segunda terminal de contenedores, el empresario precisó que en estas condiciones el negocio no les resulta atractivo. “Lo que quedo claro es que se debe realizar una revisión para hacerlo viable”, dijo.

Olascoaga agregó que las empresas no “especularon” para lograr modificar las bases de la misma en un segundo llamado. “Ninguna empresa especuló. Hablo por Montecon y tal como está planteado el negocio no nos cuadraba. La señal es clara. El proyecto merece unos retoques”, concluyó.

En cuanto a un posible segundo llamado, Silberman indicó que “no dan los plazos” para realizar la convocatoria antes del primero de junio. “Si hubiera alguna intención habría que hacer algunas modificaciones, revisar la reglamentación interna, el decreto reglamentario y los tiempos ya no dan”, afirmó.

Concilación. En tanto, Terminal Cuenca del Plata (TCP), que administra el primer terminal, anunció que “reflexionará y analizará” lo acontecido para luego definir “los pasos a seguir”.

La empresa activó los mecanismos legales para iniciar un arbitraje contra el Estado, luego de que el 31 de julio de 2009 se votó la ley para subastar la segunda terminal.

TCP está conformada por la belga Katoen Natie en sociedad con la Asociación Nacional de Puertos, luego de que en 2001 la europea ganara la licitación de la playa de contenedores.

Antes de la subasta, Katoen Natie entendía que la nueva terminal lo perjudica, alegando que el gobierno desconoce el contrato original y que se viola el tratado de inversiones entre Uruguay y Bélgica.

En tanto, el presidente de la firma belga, Joris Thys, manifestó su voluntad de alcanzar una conciliación con el gobierno.

Desde Bélgica, Thys reiteró a radio Uruguay que no es conveniente que existan dos terminales de contenedores en el puerto de Montevideo, al menos por 15 años.

“Hemos equipado la terminal de Montevideo como una de las más productivas y atractivas para la región. No es lugar para dos tipos de esas terminales al menos por 15 años más”, opinó el belga.