Caracas. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, decretó este jueves el "estado de emergencia" de las carreteras del país por un período de 90 días con el fin de hacer obras de construcción, reparación y mantenimiento.

"Se declara estado de emergencia de la infraestructura vial de todo el territorio nacional, por un lapso de 90 días (...) El lapso indicado podrá ser prorrogado, mediante decreto", indica el decreto, publicado este jueves en la Gaceta Oficial.

El ministerio para el Transporte Terrestre, encargado del trabajo en las carreteras, llevará a cabo labores de construcción, rehabilitación, y mantenimiento de autopistas, vías y troncales "a nivel nacional".

El decreto considera que es "urgente e indispensable" adoptar medidas "extraordinarias" sobre las carreteras venezolanas, por su carácter "estratégico" y de "seguridad" del país.

Catorce personas fallecieron y 33 resultaron heridas el miércoles en un choque frontal entre un autobús y un camión ocurrido en el estado de Guárico, en el centro del país, por razones que aún se investigan.

A pesar de producir alrededor de tres millones de barriles de petróleo diarios, el asfalto, derivado de éste, escasea en las carreteras del país, lo que acrecienta su peligrosidad.

El gobierno trata de contrarrestar esto con las llamadas "fiestas del asfalto", en las que se renuevan determinadas infraestructuras viales.

Además, Venezuela cuenta con un parque motor envejecido y con un mantenimiento deficiente derivado del control estatal sobre la industria automotriz, que ha dificultado, según los empresarios del sector, la búsqueda de repuestos y de automóviles nuevos importados.

El gobierno culpa de este problema a los empresarios, a los que tacha de "especuladores" y de "hacer la guerra" a la economía del país.

Venezuela tiene una demanda anual de vehículos estimada en más de medio millón, aunque se están ofreciendo entre 80.000 y 100.000, según la Cámara Nacional de Comercio de Autopartes.