Con altas inversiones en redes de hoteles, áreas verdes y restaurantes, Washington quiere tornarse en un destino de esparcimiento para los turistas brasileños y dejar de ser sólo asociada a la Casa Blanca y el mundo corporativo, informaron fuentes oficiales de la capital estadounidense.

"Queremos mostrar que la región de la capital estadounidense es mucho más que la Casa Blanca, pues tenemos vida nocturna, clubes, alta gastronomía, 'resorts' en expansión y otras inversiones", señaló a Efe Elliot Ferguson, presidente de Destination DC, órgano oficial de Turismo de Washington.

Ferguson encabezó esta semana en Sao Paulo una misión comercial del sector turístico, que considera al mercado brasileño como "estratégico".

En 2011, la capital estadounidense recibió un número récord de 116.000 turistas brasileños, que gastaron US$145 millones.

"Vamos a conversar bastante, presentando las inversiones de Washington, para que la polémica reciente de espionaje no perturbe los negocios", apuntó Ferguson.

En los últimos días, Brasil y Estados Unidos pasan por un embate diplomático en referencia a las denuncias sobre espionaje de Estados Unidos a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y la petrolera estatal Petrobras.

Ferguson no descarta impulsar el tradicional turismo corporativo de Washington entre los brasileños, que también tienen "potencial" para asociarse con sus pares estadounidenses.

En Brasil, Washington presentó un proyecto en el centro de la ciudad, con múltiples servicios, en una área de 230.000 metros cuadrados, y un circuito de parques similar al Parque Central de Nueva York.

La inversión en infraestructura y promoción para atraer más turistas alcanza los US$8.000 millones.

El antiguo edificio de los correos en Washington fue alquilado para los próximos 60 años a la empresa inmobiliaria de Donald Trump, magnate que invirtió US$200 millones para ofrecer en el lugar servicios de hoteles, gimnasios, restaurantes y salas de eventos, que serán inaugurados en 2016.