París. PSA Peugeot Citroen se comprometió a seguir adelante con sus criticados planes de reestructuración luego de que la automotriz francesa detalló pérdidas crecientes que ha descrito como una amenaza para su futuro.

La segundo mayor automotriz de Europa registró una pérdida de 662 millones de euros (US$800 millones) en el primer semestre en su división de automóviles, lo que arrastró los resultados del grupo a cifras rojos, como advirtió a principios de este mes cuando anunció 8.000 recortes de empleo y el cierre de una planta en Francia.

"La profundidad y la persistencia de la crisis que afecta nuestro negocio en Europa exige la puesta en marcha de la reorganización", dijo el presidente ejecutivo de la firma, Philippe Varin, en un comunicado este miércoles.

"Tenemos una comprensión clara de lo difícil que resulta este proyecto para un gran número de nuestros empleados", agregó.

Al presentar los resultados en momentos en que los ejecutivos buscan una reducción de un 10% en su fuerza laboral gala, Peugeot dijo que los recortes ayudarían a generar 1.500 millones de euros en ahorros para el 2015.

La compañía dijo que consumió 954 millones de euros de sus ganancias operativas en los primeros seis meses del 2012, cuando las ventas cayeron un 5,1% a US$29.550 millones.

Su pérdida neta fue de 819 millones de euros en comparación con una ganancia de US$806 millones en el mismo período el año anterior. Las venta de activos redujeron la deuda neta a 2.400 millones de euros desde US$3.400 millones a finales de diciembre.

Los despidos, junto con el cierre de la planta de Aulnay, cerca de París, y 6.000 recortes de empleo europeos anunciados el año pasado, van a generar 600 millones de euros en ahorros para el 2015, dijo Peugeot.

La compañía también se comprometió a reducir 550 millones de euros de inversión y generar otros 350 millones de euros a través de la cooperación con General Motors Co.