El coqueteo del gobierno con una nueva devaluación y el pronóstico de alta inflación , desvanecen la medida gubernamental de aumento del salario mínimo, según sectores sindicales.

El año 2013 exhibe el porcentaje más alto otorgado por el gobierno en los últimos 10 años, pero se da a propósito de que la inflación prevista es también la más alta.

El presidente decretó en mayo un incremento del salario mínimo en tres partes: 20% desde el 1 de mayo, 10% desde el 1 de septiembre, y un tercero que estaría entre -5% y 10%- dependiendo de la inflación , a partir del 1 de noviembre.

En agosto este indicador dio un resultado acumulado de 32,9% y anualizado de 45,4%; por lo que el mandatario decidió dar el porcentaje máximo previsto de 10%. Esto lleva el aumento de 2013 a un 45,2%, y sitúa la remuneración mínima en Bs.2.793.

A esta remuneración mínima se agrega la obligación de todas las empresas que tengan desde un empleado, de dar un bono de alimentación por día laborado a los trabajadores que perciben hasta tres salarios mínimos.

Esta obligación según lo establece la ley tiene un monto mínimo del 0,25% de la Unidad Tributaria (hoy en Bs.107) que sería Bs.26,7 y máxima de 0,50% de la UT que son Bs.53,5.

Por lo que el Ejecutivo señala que la remuneración mínima cerrará en 2013 en un máximo de Bs.4.150, si el trabajador percibe un ticket de alimentación con la fracción máxima de la UT que establece la Ley y si labora los 22 días. O mínima de Bs.3.381,5 si sólo recibe el valor mínimo legal por este beneficio de alimentación.
Al evaluarse la evolución de los aumentos de salario en los últimos diez años la brecha entre el ajuste salarial y la inflación se ha venido cerrando luego del 2006.

Los representantes de los diferentes frentes obreros coinciden y en señalar que a pesar de las crisis económicas el Gobierno no ha dejado de incrementar el salario mínimo todos los años.

El diputado Oswaldo Vera, presidente de la Comisión de Desarrollo Social de la AN, y miembro de la Central Socialista de Trabajadores, dice que en 14 años el Gobierno siempre ha otorgado aumentos independientemente de la crisis.

"Este año es el más elevado por ser la inflación más elevada, es una forma de compensar el ingreso, es un aumento significativo y siempre es igual o por encima del costo de la vida".

Vera agrega que ha sido una política del Gobierno nivelar también a los pensionados y jubilados que eran siempre estaban por debajo del salario mínimo. El año cerrará con 2,8 millones de pensionados.

"Tenemos el segundo mejor salario mínimo de América latina después de Argentina, y si sumamos el ticket de alimentación somos el primero", dice Vera.

Marcela Máspero coordinadora nacional de la UNT dice que, si bien siempre se dan aumentos, estos son "inconsultos, no cubren las expectativas, ni el alto costo de la vida, ni las devaluaciones".

Dice que han ignorado la petición de un aumento general de sueldos y salarios significativo que recupere el ingreso, así como hay ausencia de medidas de inversión productiva para el país que genere empleo, así como la falta de capacidad para fiscalizar el cumplimiento de las normas legales.

Mientras Dick Guanique por Fades, asegura que es una medida "demagógica", que se convierte en una gota de agua ante la inflación pronosticada de más de 40% y una posible devaluación, y tampoco es un paliativo pues no cubre ni la cesta básica.

Dice que es evidente la pérdida progresiva del poder de compra del salario, y urge aumento general de un 70%.