Buenos Aires, Xinhua. Argentina debe reincorporarse al mercado financiero internacional para contar con financiamiento a largo plazo que apuntale el desarrollo de su infraestructura social y productiva, según un informe especializado difundido este miércoles.

"Esta postura no es una vocación por el endeudamiento externo", planteó en un informe la consultora Finsoport, cuyo responsable, Jorge Todesca, remarcó que "la normalización de las relaciones del Estado con el sistema financiero es también un eslabon importante en la cadena de decisiones de inversión privadas".

"Casi inexplicablemente, el país tiene cuestiones importantes de agenda pendientes desde el momento de la declaracion de default (cesación de pagos) de la deuda externa a fines de 2001", dijo Todesca, viceministro de Economía en 2002.

Señaló que "si se compara la amplitud del proceso de renegociación de la deuda con las cuestiones pendientes, no puede sino concluirse que estas últimas existen básicamente por cuestiones ideológicas".

Hace unos días, el gobierno de la presidenta Cristina Fernández anunció un principio de acuerdo con el Banco Mundial (BM) para recibir créditos por US$3.000 millones, préstamos que se destrabaron luego de confirmar el pago de sentencias en firme en el CIADI por US$500 millones. "Es un hecho positivo", remarcó el informe.

"En síntesis, destrabar la relación con el Banco Mundial es un paso importante, en especial si fuera parte de un proceso de retorno al sistema financiero internacional que no se ha restablecido plenamente desde la declaración del default de la deuda externa a fines de 2001", aconsejó el reporte.

Pero "quedan pendientes en la agenda el arreglo con el Club de París y la resolución de los juicios con los holdouts (bonistas que litigan en Nueva York, por US$1.330 millones), temas bastante más complejos pero ineludibles" para contener y revertir el déficit en la cuenta de capitales del balance de pagos y la merma de reservas internacionales.

Para Todesca, "después de años de construir un innecesario aislamiento de los mercados financieros internacionales, el gobierno parece encarar una tímida recomposición de las relaciones financieras externas".

Apuntó que "los organismos financieros multilaterales y bilaterales(concepto que no incluye al FMI) han sido siempre una suerte de último refugio frente a las necesidades de financiamiento externo de los países miembros".

Argentina tiene una cartera activa de 37 proyectos de inversión con créditos comprometidos por un total de US$7.362 millones, en proyectos acordados con el Banco Mundial que se centran en salud, medio ambiente, educación, infraestructura, mercado laboral y protección social.

"Los proyectos aprobados en los dos últimos años apenas suman los seis millones de dólares", dijo Finsoport.

Añadio que esto "no sería un problema, si no fuera el caso que el Banco Mundial es una de las pocas fuentes de financiamiento a que puede acudir el país para proyectos de largo plazo, dado el casi imposible acceso a los mercados voluntarios de deuda".

En este contexto, "la relación con el Banco Mundial había ido languideciendo y las perspectivas a futuro eran sumamente negativas".

Apuntó el informe que "con algo más de realismo, el gobierno ha aceptada pagar algunos de los juicios con sentencia definitiva en el CIADI y a cambio el Banco Mundial ha aceptado iniciar un nuevo ciclo de préstamos".

El acuerdo en ese ámbito arbitral alcanzó a las empresas Azurix (EE.UU.), CMS Gas (EE.UU.), Continental Casualty (EE.UU.), National Grid (Reino Unido) y Vivendi S.A. (Francia), que en conjunto reclamaban al país austral 677 millones de dólares.

En la negociación se acordaron quitas del 15% en el monto original de la sentencia y una reducción del 45% por los intereses atrasados, según la agencia oficial de noticias Télam.

"En síntesis, destrabar la relación con el Banco Mundial es un paso importante, en especial si fuera parte de un proceso de retorno al sistema financiero internacional que no se ha restablecido plenamente desde la declaración del default de la deuda externa a fines de 2001", aconsejó el reporte.