Santiago, Xinhua. El ministro secretario de la Presidencia en Chile, Cristián Larroulet, dijo hoy que el Poder Ejecutivo, de derecha, está preocupado por el bajo interés de los chilenos por participar en las elecciones presidenciales y legislativas del 17 de noviembre próximo.

"Mi mayor preocupación de cara a las elecciones es que la gente no está motivada a informarse ni a ir a votar", dijo Larroulet.

Una encuesta publicada el martes, arrojó que 53% de los chilenos no está interesado ni ha pensado en próxima elección presidencial, y 39% de los entrevistados considera que la mayoría se abstendrá en estas elecciones.

Chile vivirá en menos de un mes la primera elección de presidente y legislativa voluntaria en su historia, comicios que también inaugurarán el sistema electoral de inscripción automática, sistema que aumentó el padrón a unas 13 millones de personas.

En 2012, cuando se celebraron comicios municipales inaugurando el sistema de votación voluntaria, se registró una histórica abstención de casi la mitad del electorado.

"Cuando más de la mitad de la muestra dice que no ha pensado en las próximas elecciones, es difícil anticipar juicios", dijo el secretario de Estado.

La encuesta difundida la víspera volvió a proyectar una amplia victoria de la abanderada de la oposición de centroizquierda Michelle Bachelet, quien se alza con el 47% de la intención de voto, mientras que su más cercano competidor, la carta del oficialismo, la ex titular del Trabajo, Evelyn Matthei, apareció con un magro 13%.

En ese contexto, el ministro de la Presidencia reiteró la incredulidad de su sector con la votación pronosticada.

"Estoy convencido de que habrá segunda vuelta, porque es sabido que hay un voto oculto de la centroderecha que no se expresa en los sondeos de esta naturaleza", dijo Larroulet.

La autoridad cuestionó la posible vuelta de Bachelet al Palacio de La Moneda, afirmando que "no da lo mismo quién resulte elegido. Sus ideas son un retroceso en todo lo que ha avanzado el país".

El gobierno conservador de Sebastián Piñera ha criticado el programa de Bachelet, acusando una "izquierdización" de su propuesta, al cuestionar el planteamiento de cambio de la Constitución, educación universitaria pública gratuita, administración pública de pensiones y mayor poder de negociación a los trabajadores.

La propuesta se sustenta en reformas financiadas con un alza de impuestos a las mayores empresas, defendida por la ex mandataria.