La sal, las Catrinas o la tradicional flor de cempasúchil son los protagonistas del primer concurso de ofrendas y disfraces organizado en la capital mexicana por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con el fin de preservar las tradiciones mexicanas ante el avance de Halloween en el país.

"Nada relacionado con Halloween iba a estar presente esta noche si de verdad queremos preservar nuestras tradiciones y patrimonio oral como (la leyenda de) La Llorona", dijo a Efe la directora del Museo Nacional de las Intervenciones (MNI), Cecilia Genel, institución organizadora del concurso junto con la delegación (demarcación territorial) Coyoacán.

Consideró fundamental preservar las costumbres del país ante la influencia de Halloween, una tradición extendida en México por su "lado consumista".

Un total de 21 altares dedicados al "Día de Muertos" permanecerán expuestos desde este miércoles, día de celebración del concurso, hasta el próximo sábado.

Entre las ofrendas se encuentran un altar en homenaje al comediante mexicano Mario Moreno "Cantinflas" y uno dedicado a las víctimas del narcotráfico en el que figuran las cifras de muertos durante el sexenio del expresidente Felipe Calderón (2006-2012).

Fabián, estudiante de 13 años, lleva desde el mediodía pintando en el suelo de la explanada frente al Museo un colorido calendario azteca. A un lado, alumnos de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía del INAH decoran su altar dedicado "a los que ya no están" para recordar que "la vida se renueva por ciclos".

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El objetivo "es recuperar la idea de que somos la mezcla del español con el indígena y este es el resultado de lo que somos actualmente", explicó Martha Isabel Tapia sobre el altar, dedicado al patrimonio cultural.

El luchador "Santo", la célebre Catrina del artista mexicano José Guadalupe popularizada por el muralista Diego Rivera y las calaveras prehispánicas son algunos de los principales protagonistas de este altar.

Los altares, caracterizados por sus vistosos colores, se completan con incienso de copal, así como con bebidas dulces a base de maíz fermentado, platos típicos como tamales o dulce de calabaza, y se acostumbra colocar los nombres de los difuntos con sus respectivas fotografías.

Un jurado integrado por personal del MNI y de la delegación Coyoacán hará un recorrido por cada una de las ofrendas esta noche para elegir a los ganadores.

El certamen se complementa con un programa de actividades compuesto por bailes costeros como los sones, músicas populares como huapangos, danzas folclóricas, y narraciones de mitos y leyendas.

El Día de Muertos, declarado por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2003, se prolonga durante dos jornadas, una dedicada al almas de los niños y otra a las de los adultos.