Los diez aviones usados A-37, comprados por El Salvador a Chile, servirán para "enfrentar amenazas emergentes" contra el país vecino, afirmó el ministro de Defensa, David Munguía Payés.

En declaraciones a medios salvadoreños, el funcionario aseguró que la nueva flota aérea servirá para hacerle frente a amenazas como el narcotráfico, pese a que en abril afirmó que El Salvador era una ruta secundaria para el transporte de droga y que en su país no había cárteles.

"¿De qué manera las aeronaves que datan de la época de la guerra de Vietnam pueden contribuir al combate contra la narcoactividad?", le consultaron al ministro, a lo cual respondió: "Nos van a servir para interceptar cuando vectores hostiles ingresen al territorio nacional. Los americanos trabajan con nosotros, ellos tienen sus radares y cuando interceptan que alguna nave cruza nuestro territorio aéreo, marítimo o terrestre, nos informan. Y tenemos que tener medios de interceptación".

Munguía Payés argumentó que, a pesar de la antigüedad de las aeronaves, estas "todavía tienen una larga vida y a nosotros nos sirven".

El Salvador suscribió este jueves un convenio de "adquisición de medios" con Chile, por US$8,5 millones, para la compra de 10 aviones usados A-37, el mismo modelo desarrollado en la década de los sesenta con el que El Salvador ya cuenta, recordó La Prensa Gráfica de El Salvador.

Semanas atrás el secretario de Defensa salvadoreño consideró a Honduras como una amenaza por el poderío de la Fuerza Aérea que actualmente cuenta con ocho aviones F-5.

De hecho, consideró que la millonaria transacción se trata de “un aporte del gobierno chileno al de El Salvador en el marco del tratado bilateral de cooperación”. Se estima que los aviones vendidos a El Salvador por Chile, tienen una vida útil de 10 a 15 años.

Cuestionamientos. Los medios de El Salvador han cuestionado la erogación gubernamental en dicha flota de aviones, recalcando que en diciembre de 2010, Munguía Payés afirmó que las aeronaves con las que contaba el país, ya habían "cumplido su período de vida" y que "no se hallaban repuestos", aunque las adquisiciones son del mismo modelo.

Por ello, junto con los equipos de la Fuerza Aérea, se compró “una gran cantidad de repuestos que nos van a garantizar el mantenimiento de estos aviones", sostuvo el servidor público.

Rechazando los cuestionamientos, el ministro salvadoreño dijo que dichos aviones "nos va a permitir estar al nivel del balance de fuerza militar”. Semanas atrás el secretario de Defensa salvadoreño consideró a Honduras como una amenaza por el poderío de la Fuerza Aérea que actualmente cuenta con ocho aviones F-5.