Tokio, EFE. El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, aseguró este viernes en Tokio que el gran reto de las economías latinoamericanas será el de implementar con éxito reformas estructurales y lograr una mayor integración regional.

"La agenda a medio plazo de las economías lationamericanas dependerá en gran medida del éxito de la implementación de reformas estructurales", así como del incremento de su comercio interregional, que apenas alcanza actualmente el 20%, lejos del 50% de Asia o el 65% de Europa, detalló Moreno.

En una rueda de prensa celebrada en el marco del Foro de Negocio Japón-LAC (Latinoamérica y Caribe), que se inauguró este viernes en la capital nipona, el colombiano invitó a los países de Latinoamérica a seguir el ejemplo de las reformas emprendidas por Japón, que vive "un momento de optimismo" gracias a su estrategia de crecimiento.

"Con Japón estamos unidos por la misma misión, la búsqueda de un alto crecimiento sostenible", detalló, al tiempo que consideró muy importante que ambas economías "trabajen unidas como socios".

"Japón claramente ha vuelto", detalló Moreno, que desveló que en la víspera felicitó al primer ministro, Shinzo Abe, por los resultados del "Abenomics" (como se conoce su plan de reformas), y le recordó las oportunidades de inversión que ofrece la región, "especialmente en el sector de las infraestructuras".

Tras cinco años con un crecimiento medio del 4,7%, el BID prevé que Latinoamérica entre "en un periodo de transición" al reducir su crecimiento hasta el 3 % este año y el próximo, una cifra que no obstante le mantiene "muy fuerte en términos macroeconómicos", a pesar de haberse visto afectada por la desaceleración mundial.

En este periodo de bonanza, las economías latinoamericanas se han beneficiado de una combinación de factores como el alto crecimiento en China, el precio competitivo de las materias primas, el alto volumen de ventas y los bajos intereses, algo "que ha cambiado" en los últimos años, precisó Moreno.

El Foro, en el que participan cerca de 300 asistentes, la mitad de ellos miembros de países de Latinoamérica y el Caribe, se concibe como un mecanismo para mejorar la relación empresarial entre Japón y Latinoamérica, dos economías cuyos intercambios alcanzaron los US$65.000 millones en 2012.

En este sentido, el presidente recordó durante el discurso de apertura del evento que Japón es "una importante fuente de inversión directa" en la región, al haber invertido más de US$8.000 millones el año pasado.

Moreno aplaudió la entrada de Japón en las negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), que actualmente forman once países -incluidos EEUU, México, Chile o Perú-, algo que en su opinión impulsará las relaciones con la eliminación de las tarifas arancelarias y la reducción de los costes de transporte.

En el encuentro en Tokio participan, entre otros, el ministro de Hacienda de Paraguay, Germán Rojas, la ministra de Planificación de Brasil, Miriam Belchior, el presidente de Banco Asiático de Desarrollo, Takehiko Nakao, o la primera ministra de Jamaica, Portia Simpson-Miller.