Honduras puede captar entre US$3.000 y US$3.100 millones en remesas familiares al cierre del presente año, de acuerdo con estimaciones revisadas por el Banco Central de Honduras (BCH).

La meta programada por el BCH en el Programa Monetario 2013-2014 es de US$3.003 millones, superior en 109 millones al valor registrado en 2012, cuando ingresaron US$2.894 millones. Esas proyecciones oficiales están fundamentadas en el comportamiento observado por las remesas en el transcurso del año, ya que hasta el pasado 24 de octubre se reportó la entrada de US$2.516,3 millones de dólares, mostrando un aumento de US$202,2 millones respecto a igual período de 2012, cuando sumaron US$2.314,1 millones.

La entrada de remesas por día ha sido de US$8,4 millones y de mantenerse esa tendencia se prevé que en el resto del año ingresarán alrededor de US$570 millones de dólares, logrando un acumulado superior a los US$3.100 millones.

El análisis del Banco Central de Honduras indica que ese aumento de 202,2 millones en las remesas se explica por una menor tasa de desempleo en Estados Unidos durante 2013, país de donde procede casi el 85% de las transferencias en efectivo de los emigrantes. Un elemento importante del estudio del BCH es que los hombres envían, en promedio, US$397,80 mensuales, cifra superior a los US$278,10 dólares que mandan las mujeres. Para monitorear el comportamiento de las remesas, el Banco Central usa la información procedente de la balanza cambiaria, complementada con las estimaciones de los flujos que ingresan por canales informales como viajeros, courier, remesas de bolsillo y en especies, entre otros. Para el presidente del Colegio de Hondureño de Economistas (CHE), Roldán Duarte, estas cifras récords en la cantidad de divisas que se han proyectado recibir en 2013 “definitivamente que son buenas noticias para el país. Se trata de una alivio económico que se recibe y que solo se obtenía hasta antes de la recesión económica de Estados Unidos. No cabe la menor duda que son buenas noticias para Honduras”.

Importancia. De cumplirse con las expectativas oficiales, o sea alcanzar la meta entre 3,000 y 3,100 millones de dólares para 2013, las remesas familiares se consolidan como el segundo rubro generador de divisas para la economía hondureña, por debajo de las exportaciones de bienes, las que al cierre de este año pueden oscilar entre US$3.700 y US$4.000 millones.

Del 1 de enero al 31 de agosto, el valor exportado en mercancías ascendió a US$2.742,4 millones, menor que los 3,262.8 millones de dólares de igual período del año anterior. Al convertir las remesas familiares en moneda nacional, los receptores recibirán entre 61,500 y 63,550 millones de lempiras, equivalentes al 55.6% o 53.8% de los salarios que presupuestó la administración central para este año, que son de 34,200 millones de lempiras. Con los 61,500 o 63,550 millones de lempiras que recibirán los receptores en Honduras por concepto de remesas, el gobierno central puede cancelar 45 o 47 meses de salarios a los docentes, quienes para 2013 tienen asignados 16,081 millones. Si se comparara con los salarios de la Secretaría de Salud, que este año alcanzarían 6,269 millones de lempiras, el gobierno pagaría entre 122 y 127 meses de sueldos.

Deportados. Pero no solo la cifra de remesas será récord para este año. La cifra de hondureños retornados desde Estados Unidos también será récord. Las cifras del Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR) al finalizar el mes de octubre reportan un dato superior al de 2012, que había sido considerado el más adverso y elevado en los últimos 12 años. Al viernes 1 de noviembre un total de 32,953 hondureños habían sido deportados desde Estados Unidos , es decir, 613 más que lo registrado en todo el año anterior, que cerró con 32,340 hondureños expulsados del territorio estadounidense. Aracely Romero, representante del CAMR, manifestó a EL HERALDO que a la fecha se registra un incremento de alrededor del 12 por ciento en las deportaciones de compatriotas, en comparación con el año anterior.

“En los 10 meses del 2013 nosotros hemos recibido unos 300 vuelos de hondureños que han sido deportados desde Estados Unidos y cada vuelo con un promedio de 103 hondureños más o menos”, explicó Romero. Según los datos, en lo que va del 2013 en promedio unos 3,000 hondureños han sido deportados cada mes y no se descarta que este comportamiento se repita en los meses de noviembre y diciembre. De ser así, el país podría cerrar el año con una cifra superior a 38 mil hondureños expulsados del territorio estadounidense por ingresar sin documentos e infringir las leyes de esa nación.

Duarte, sobre el tema del aumento en el número de deportados, comentó que “por otro lado tenemos esta otra dificultad de tener que enfrentar más compatriotas retornados, eso nos genera una dificultad aquí no solo porque crece y nos agudiza el número de la tasa de desempleo, sino también porque puede ser que algunos opten por acercarse a actividades ilícitas en el país”.

Deportaciones generarán impacto en economía familiar. Las masivas deportaciones de catrachos desde Estados Unidos sin duda generan un significativo impacto en el envío de remesas a Honduras. Ese es el criterio de Ricardo Puerta, experto en temas migratorios, quien sostuvo que un alto porcentaje de las personas expulsadas del territorio estadounidense son hondureños con varios años de residir en Estados Unidos y que envían recursos al país.

“Sin duda que hay un impacto en las remesas, yo acabo de venir de una gira que hice a San Pedro Sula, al Centro de Atención al Migrante, y me encontré con un individuo que tenía siete hijos y hacía ocho años se había ido a Estados Unidos y les mandaba remesas a sus hijos, esta persona ya no manda remesas”, manifestó. Puerta explicó que la mayoría de hondureños que viajan de manera ilegal a Estados Unidos, generalmente, comienzan a enviar remesas al país al segundo o tercer año de residir en esa nación, debido a que antes pagan las deudas adquiridas para emprender el viaje.

“Si hay impacto en las remesas con esta situación de las deportaciones, sin duda habrá impacto, es más, hay un fenómeno: las personas que fueron apresadas dentro del territorio norteamericano cuando iban llegando esas personas tienen pagar deudas por el viaje”, indicó.

A criterio de Puerta la única alternativa que tiene el gobierno de Honduras para respaldar a los inmigrantes es buscar el establecimiento de un frente a nivel de Centroamérica para tratar el tema ante Estados Unidos.

Merma. Sobre este particular, la coordinadora del Foro Nacional para las Migraciones de Honduras (Fonamih), Karen Valladares, manifestó que el incremento de las deportaciones representará una merma en el envío de remesas al país, aunque sostuvo que se deben analizar algunas variables. “Es necesario hacer un análisis económico para ver cómo estamos en este momento, no podemos desconocer que al haber deportaciones masivas habrá un impacto en el tema de las remesas”, consideró. “La dinámica migratoria ha variado, con esta situación yo no creo que la migración a Estados Unidos sea una opción para las personas; ahora se ve como una obligación por lo que está pasando en el país con el empleo, por ejemplo”, opinó.