Sala de Inversión. Las esperanzas de la Bolsa de México hacia fin de año se centrarán en la negociación de la reforma energética en el país.

Este enfoque se da, una vez que se ha logrado superar de forma temporal la incertidumbre respecto a los futuros movimientos en política monetaria de la Reserva Federal de los Estados Unidos, detalló en su informe Mónica Coronatti, editora de Sala de Inversión América.

El hecho de que no sea en este año cuando se modifique la política monetaria de la Fed, definitivamente ha inyectado calma a los mercados emergentes disminuyendo las presiones que éstos enfrentan para ganar impulso.

El caso de la Bolsa de México no es diferente al resto de los emergentes; sin embargo, aún pesa sobre el ánimo de los inversores las menguadas expectativas sobre la economía mexicana, cuyo crecimiento podría mantenerse débil en lo que resta del 2013, a lo que se añade "el impacto negativo que tendría en el corto plazo la reforma fiscal sobre el gasto del consumidor. Además del poco avance que se ha dado en importantes reformas como la financiera y energética", señalan los analistas Invex.

Los analistas de Banorte se muestran optimistas respecto a las reformas que ayudarían a que el IPC finalice el año en un mejor nivel.

"Al parecer los senadores han avanzado en la discusión de la reforma política, creemos que una vez que se apruebe se abriría la posibilidad de que se discuta la reforma energética lo cual sería un impulso para la bolsa", afirman.

Pese a que en las últimas dos semanas la incertidumbre sobre el tapering provocó un retiro de flujos de los mercados de capitales e incrementó la volatilidad que llevó al Índice de Precios y Cotizaciones a tocar mínimos de 39.136 puntos; el apoyo a la compra de bonos proclamado por Janet Yellen, la candidata a dirigir la Fed a partir de enero, ha disipado la amenaza de una política monetaria menos acomodaticia ayudando al regreso de flujos a los mercados emergentes.

El retorno de los inversores a la Bolsa de México en busca de compras de oportunidad apoyó un avance del 2,9% a 41.034 puntos en el principal índice de la BMV la semana anterior.

De acuerdo con los analistas de Actinver, "el desempeño favorable del Índice de Precios y Cotizaciones podría mantenerse si es que esta última reforma (política y energética) es aprobada durante el periodo actual de sesiones ordinarias que termina el próximo 15 de diciembre, lo cual es bastante probable".

En términos técnicos el IPC generó un rebote al respetar una zona importante de apoyo ubicada en los 39.000 puntos; mientras que la línea de precios superó una zona congestionada de resistencias localizada entre los 40.700 y 40.900 puntos.

"Ahora el siguiente objetivo a presionar está en los 41.280 y 41,600 puntos, terreno donde se ubica una línea de tendencia de baja y el móvil simple de 200 días. Si logra recuperar esta zona estaría cambiando la lectura técnica al alza, el siguiente objetivo que podría buscar está en los 42.620 puntos", dicen los especialistas de Banorte, quienes añaden que "la zona de soporte a respetar está en los 40.,430 puntos y 40.000 puntos".

Por el momento, los principales indicadores técnicos del IPC conservan una lectura positiva en el corto plazo.

Esta semana habrá que estar pendientes del dato de inflación de octubre en los Estados Unidos – cifra que podría reforzar los argumentos para mantener una política acomodaticia -, que se habría desacelerado a 1% a tasa anual; así como las cifras de vivienda y las ventas minoristas.

En tanto en México se publicará el Producto Interno Bruto del tercer trimestre, la inflación de la primera quincena de noviembre, las Ventas al Menudeo, las Reservas Internacionales y el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE).