Cuatro millones de niños de América Latina no tienen certificado de nacimiento ni documento que registre su existencia, según un informe presentado por Unicef que destaca que la región tiene un alto nivel de registros.

"Esto demuestra que los niveles altos de registro de nacimientos son también posibles en los países pobres y menos desarrollados", dijo hoy la subdirectora ejecutiva del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Geeta Rao Gupta, al presentar el informe.

El 92% de los niños y niñas nacidos en América Latina son registrados por sus familiares, según los datos del estudio, que revela que en todo el mundo hay casi 230 millones de niños sin un certificado de nacimiento.

De esta forma, América Latina y el Caribe es la segunda región del mundo con mayor número de menores de cinco años registrados, sólo por detrás de los países de Europa Central y del Este y la Comunidad de Estados Independientes, con el 98%.

Entre los años 2000 y 2010 aumentó en un 10% el número de registros de nacimientos en Latinoamérica, una región que se comprometió en 2011 a alcanzar el registro "universal" y "gratuito" para el año 2015.

Unicef detalla en su informe que hay países como Chile, Cuba o Uruguay donde han alcanzado ya ese objetivo de registro universal de nacimientos, mientras que continúan los avances en otros como Argentina, Colombia o Perú.

Los responsables del estudio destacaron hoy el caso concreto de Brasil, donde en las últimas dos décadas se han hecho "progresos importantes" al pasar de un 64% de menores registrados en el año 2000 a un 93% en 2010.

"El registro del nacimiento es clave para garantizar que no se olvide a los niños, que no se les prive de sus derechos ni se les oculte del progreso de sus naciones", dijo la subdirectora ejecutiva de Unicef.

A nivel mundial, sólo el 60% de todos los recién nacidos fue inscrito al nacer en 2012 y las tasas varían considerablemente entre regiones, con los niveles más bajos en Asia meridional y en África subsahariana.

"A los niños que no son registrados al nacer, o que carecen de documentos de identificación, se les excluye con frecuencia del acceso a la educación, a la atención de la salud y a la seguridad social", según el estudio.

Además, advirtió que si los niños quedan separados de sus familias durante los desastres naturales, los conflictos o como resultado de la explotación, la reunificación se hace más difícil por la falta de una documentación oficial.

"Las sociedades nunca serán equitativas e incluyentes hasta que cuenten a todos los niños El registro tiene consecuencias duraderas, no sólo para el bienestar del niño, sino también para el desarrollo de sus comunidades y países", concluyó Rao Gupta.