La Unión Europea (UE) aseguró que “mantiene intacto su interés” para acceder a un intercambio de ofertas con el Mercosur y así encaminar una negociación por un Acuerdo de Libre Comercio (TLC) que se ha extendido por 15 años, pese a que acaba de postergarse para fines de enero o principios de febrero un encuentro bilateral clave.Argentina parece ser hoy el principal escollo. 

La calidad de su propuesta será determinante para que la UE defina su estrategia y ponga su oferta sobre la mesa. 

Un representante del bloque europeo explicó a El Observador que una cosa es que el Mercosur haga una oferta conjunta y otra que Argentina quede por fuera de algunos grupos que son considerados “relevantes” por la UE, como los capítulos de bienes, servicios o compras públicas.

Entrevistado por la diaria el canciller, Luis Almagro, admitió ayer que el Mercosur aún no pudo cerrar una oferta única. “Estamos trabajando en eso, no nos hemos rendido fácil”, indicó. 

El informante precisó que el aplazamiento de la reunión –que estaba prevista para fines de este mes– para la presentación de las ofertas no se dio como consecuencia de una “resistencia” de la UE, sino porque aún no había certezas sobre cómo sería la propuesta del Mercosur. 

En Brasil, principal impulsor del acuerdo, interpretaron este pedido de postergación de la UE como “un paso atrás” en el proceso de negociación. 

Asimismo, el propio jefe de Gabinete de Argentina, Jorge Capitanich declaró a medios argentinos su decepción.

“Sorprendentemente hemos tenido una petición por parte de la Unión Europea para prorrogar un mes más la presentación conjunta de las ofertas”, afirmó.

Sin embargo, la fuente de la UE explicó a El Observador que la mejor opción para evitar un fracaso de la negociación era postergar por un mes la presentación de las ofertas. 

“La UE tiene su oferta lista, pero el problema es que no tenemos ninguna comunicación informal o formal sobre cómo será la oferta del Mercosur”, indicó.

Agregó que hace poco más de un mes, Argentina tenía una propuesta en el capítulo de bienes “poco ambiciosa” y no quería hacer ofertas en los capítulos de servicios y compras públicas. 

“Todo esto debe ponerse sobre la mesa antes que la UE lleve su oferta porque está pensada de región a región”, comentó.El Mercosur y la UE están intentando evitar que se repita el escenario del 2004, cuando las propuestas realizadas por ambas partes fueron consideradas demasiado tímidas, lo que llevó al fracaso en el intento de liberar los flujos de comercio y servicios.

En esta oportunidad, la meta que fijaron las partes es que los ofrecimientos abarquen un 90% del comercio de bienes y servicios. 

En este sentido, Almagro indicó que el cruzamiento entre Brasil y Uruguay está dando 85% de cobertura arancelaria. “La oferta de Paraguay está un poco por debajo de eso. 

Y con Argentina, el cruzamiento baja bastante, por eso hay que mejorar”, reconoció el canciller. Para la fuente de la UE, con este escenario, se consideró “sensato” postergar por un mes el intercambio de las ofertas para ver si definitivamente se puede “avanzar bien” en la negociación.Ir en bloque

En un almuerzo por el Día del Exportador, el secretario general Iberoamericano, Enrique Iglesias, dijo que ante a un “nuevo ordenamiento” comercial que está pautado por la negociación de megaacuerdos como el de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos o el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), Uruguay no tiene otra alternativa que permanecer en el Mercosur e intentar avanzar rápidamente en un TLC con la UE. 

En tanto, el economista jefe del de Itaú Unibanco, Ilan Goldfajn indicó la pasada semana a El Observador que es “muy importante” para la consolidación del Mercosur cerrara un TLC con la UE, porque de fracasar se corre el riesgo de que cada país se vea motivado para realizar acuerdos en forma bilateral. 

Brasil ante la OMC por subsidios

La Comisión Europea (CE) decidió realizar ayer un pedido de consulta ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) porque entiende que las medidas fiscales aplicadas en favor de las industrias brasileñas son “discriminatorias” en relación a los productos importados y “constituyen una ayuda prohibida a los exportadores”. 

La CE consideró que, en los últimos años, “Brasil ha recurrido cada vez más a dicho régimen fiscal, de manera incompatible con las obligaciones que le incumben en la OMC, otorgando ventajas a las industrias nacionales y protegiéndolas de la competencia”. 

Brasil tendrá 30 días para replicar. En caso de que no responda o que sus explicaciones no satisfagan a la CE, ésta podrá iniciar un proceso contencioso contra Brasil.