Excélsior.  Los representantes de los sindicatos de Mexicana de Aviación solicitaron formalmente a la juez del concurso mercantil, Edith Alarcón Meixueiro, conceda a la compañía The Williams Capital Group realizar un due dilligence o investigación financiera de la aerolínea.

En un último intento antes de que la autoridad judicial dicte una sentencia de quiebra de Mexicana, Click y Link, los representantes de pilotos, sobrecargos, empleados de tierra y de confianza dijeron que Alarcón debe permitir el mismo tiempo que se le ha otorgado a otros interesados, pese a que éstos han presentado documentación de dudosa procedencia o ninguna.

“El control de Nuevo Grupo Aeronáutico está en manos de una sociedad –Tenedora K– que en ningún momento acreditó solvencia financiera o moral y detuvo la operación de la aerolínea en perjuicio de trabajadores y acreedores”, cita un oficio enviado a Alarcón.

Sin embargo, la propuesta del presunto interesado se ubica dentro del plazo de los 15 días naturales que la juez dio a los socios accionistas de Mexicana, es decir, Nuevo Grupo Aeronáutico y Aeropuertos y Terrenos, para que éstos ejerzan su derecho de preferencia en torno a las acciones de Mexicana MRO y se avance en la conformación del fideicomiso con el que se pretende liquidar a los trabajadores.

Al respecto, Joaquín Ortega, abogado del Sindicato Nacional de Trabajadores de Transportes, Transformación, Aviación, Servicios y Similares (SNTTTASS) indicó que a pesar de que el presunto interesado entregó un plan de negocios, la juez ha rechazado cualquier documento.

Además de que esta autoridad ya ha emitido dos sentencias para que se logre un acuerdo entre los accionistas y acreedores para la subsistencia de la base de mantenimiento de la empresa.

Contabilidad, sin resolver

En entrevista con Excélsior, dijo que Alarcón “no ha resuelto la contabilidad del patrimonio de la compañía para determinar cuáles son los bienes que se incluirán en la masa en caso de pronunciamiento de quiebra”.

Incluso sigue avanzando con el proceso de Mexicana MRO, pese a que no está definido el valor real de los créditos de Bancomext y Banorte, pues el segundo ya cobró un fideicomiso en el que estaba depositado el dinero generado por la venta de boletos vía tarjetas de crédito, mientras que el primero cobró una contragarantía de parte de Nacional Financiera (Nafin).

Ortega reconoció que los sindicatos están consientes de que no existe una garantía de que el presunto interesado sea viable y no como los más de 30 inversionistas que han pasado en los últimos tres años. Sin embargo, se debe dar la oportunidad en tanto no se aclaran los procedimientos legales que siguen pendientes.