Portoviejo. Tras captar el interés de tres consorcios internacionales en el proyecto de la refinería de El Aromo (Manabí), el Gobierno ya plantea el modelo de licitación a discutir con la empresa que pretenda ejecutar la obra, impulsada desde el 2008.

Pablo Campana, ministro de Comercio Exterior, se reunió la semana pasada con varios asambleístas para explicarles los alcances que tendrá dicho modelo.

“Tenemos que mostrar flexibilidad en cuanto al modelo comercial, si es una concesión o un pago fijo de tarifa fija por refinación, que lo propongan en las licitaciones los inversionistas”, declaró Campana, quien agregó que esa concesión duraría entre 20 a 30 años, dependiendo de las condiciones.

Además confirmó que en esta nueva promoción de la refinería ya no consta como socio la venezolana PDVSA, que tenía el 49%, aunque aclaró que aún falta definir cómo se zanja la participación que esta tuvo, más aún porque se invirtieron ya US$1.550 millones.

Fernando Benalcázar, representante del Ministerio de Hidrocarburos, explicó que la fuente de materia prima para la refinería será la combinación de crudos del ITT y Napo.

En esta nueva promoción de la refinería ya no consta como socio la venezolana PDVSA, que tenía el 49%, aunque aún falta definir cómo se zanja la participación que esta tuvo, más aún porque se invirtieron ya US$1.550 millones.

También se habló de la necesidad de contar con poliductos, oleoductos y tanquería para receptar petróleo, mantener lo refinado y posteriormente enviarlo para su exportación.

Campana indicó que los inversionistas interesados son conscientes de que parte de su propuesta tiene que incluir todas estas obras que tendrían un costo de unos US$800 millones, de acuerdo con un estudio realizado en el 2016 y que deberá actualizarse.

Para Benalcázar hay dos opciones para llevar el crudo desde los tanques de almacenamiento de Esmeraldas o desde la estación de Quinindé a la refinería en El Aromo y cualquiera de estas implica construir un nuevo oleoducto que tendría una extensión de entre 265 y 312 kilómetros.

Mientras que para almacenamiento se requieren 16 tanques; y un poliducto menor que irá desde la refinería hasta la terminal de Monteverde (Santa Elena).

Sobre el costo de la refinería este sería de entre US$8.000 millones a US$10.000 millones, pero eso lo definirán los inversionistas. Pero Campana indicó que se debe definir cómo se descuenta la inversión existente.

El siguiente paso, asegura el funcionario, será que el Ministerio de Comercio Exterior elabore un documento que llegará a la Secretaría de la Presidencia de la República hasta este miércoles y, a base de este elaborar un decreto ejecutivo para transferir el mandato a la Subsecretaría o al Viceministerio de Hidrocarburos para que ellos saquen adelante la licitación de este proceso.

“Todo este proceso esperamos culminarlo en los próximos 30 días, para salir con la licitación y recibir las propuestas que sean positivas y en el caso que no sea así de una vez por todas terminarlo. Yo estoy de acuerdo con que mucho se habló de esto y no se ha concretado… hay un momento de poner un fin”, relató.