Estados Unidos.- El fundador de Tesla, Elon Musk, aseguró que los inversores de la compañía de automóviles eléctricos le han convencido de no privatizar la empresa, por lo que la Tesla permanecerá en los mercados bursátiles públicos, a pesar de que hace dos semanas había comunicado que tenía financiación suficiente para recomprar la empresa y sacarla de Bolsa.

"Aunque la mayoría de los accionistas con los que hablé dijeron que permanecerían con Tesla si nos privatizáramos, el sentimiento, en pocas palabras, era 'por favor no hagas esto'", dijo Musk en un comunicado este viernes por la noche (madrugada de este sábado en Europa).

El fundador de Tesla aseguró que tomó la decisión basándose en los comentarios de los accionistas, incluidos los inversores institucionales, que argumentaron que tienen reglas internas que limitan cuánto pueden invertir en una empresa privada.

"Sabía que el proceso de privatización sería un desafío, pero está claro que consumiría más tiempo y sería una distracción de lo previsto inicialmente. Esto es un problema porque debemos mantenernos enfocados en aumentar el Modelo 3 y ser rentables. No lograremos nuestra misión de avanzar la energía sostenible a menos que también seamos financieramente sostenibles", insistió.

Musk agregó además que después de las consultas, se reunió este jueves con el consejo directivo, y les comunicó la decisión final de "mantener pública" la empresa, algo con lo que el consejo "estuvo de acuerdo".

A principios de mes, Musk planteó en las redes sociales la posibilidad de retirar a la compañía de la Bolsa, tras lo que sus acciones registraron una drástica subida y su cotización fue suspendida temporalmente. El regulador de los mercados financieros de Estados Unidos abrió una investigación contra el directivo al considerar que podría haber en un delito de manipulación de mercado.

La evaluación de esta posibilidad se abrió después de que el empresario hubiese criticado abiertamente a los vendedores a corto plazo de las acciones de Tesla (inversores que apuestan por la caída bursátil de la firma), que considera dañan el desarrollo de la compañía.

De haberse realizado, la operación habría tenido un valor de US$72.000 millones. El propio Musk llegó a comentar que tenía el respaldo del fondo soberano de Arabia Saudí para acometer la compra de acciones y la retirada de Bolsa. También explicó que había contratado al banco de inversión Goldman Sachs como asesor.

El consejero delegado y fundador de la compañía calculaba que el precio de compra sería a US$420 dólares. Sin embargo, las dudas generadas en el mercado sobre el respaldo real de la operación ha provocado que los títulos de Tesla hayan caído más de un 7% en las últimas semanas.

El magnate se enfrenta además a las preocupaciones de si la fábrica de la empresa en Fremont, California, cuenta con suficientes fondos para aumentar la producción del Modelo 3 de forma sostenida y sustentar sus planes de crecimiento con la introducción de nuevos vehículos y nuevas infraestructuras.

Después de suspenderse su cotización, Musk envió una carta formal a los empleados de Tesla en la se explicaba que la decisión de retirar de la bolsa a la compañía no era final y enumeraba las razones por las que se planteaba el cambio.