La Compañía Sud Americana de Vapores (CSAV) cerró el segundo trimestre de 2018 con una pérdida de US$10,7 millones. Si bien se aprecia una importante mejora respecto del año anterior, esto se debe principalmente a que en dicho periodo la empresa tuvo que reconocer una pérdida contable por la dilución de su propiedad en Hapag-Lloyd, producto de la fusión de la naviera alemana con United Arab Shipping Company (UASC).

El resultado del trimestre se explica principalmente por el desempeño del negocio portacontenedores: Hapag-Lloyd, de la cual CSAV es el principal accionista, registró pérdidas por US$80 millones, producto de las desafiantes condiciones de la industria, mayores costos operacionales asociados al precio del combustible y al arriendo de naves, así como también a una lenta recuperación de las tarifas de flete.

A pesar de lo anterior, Hapag-Lloyd es la única naviera global que hasta el momento ha publicado un resultado operacional positivo. En el segundo trimestre del año, la naviera alemana registró un EBIT de US$41 millones. Mas aún, considerando el EBIT por TEU transportado, tiene el mejor resultado de la industria a la fecha.

El gerente general de CSAV, Oscar Hasbún, destacó el buen rendimiento de Hapag-Lloyd respecto de sus competidores. “Aún cuando no estamos satisfechos con el resultado final del trimestre, estamos frente a una de las empresas más eficientes y competitivas del sector, tal como lo demuestra su desempeño comparativo. La industria está mostrando algunos signos de recuperación de cara al segundo semestre del año y estamos confiados en que la integración con UASC nos deja en una posición sólida para seguir fortaleciendo nuestro liderazgo en el mercado”. Asimismo, explicó que en el periodo aumentaron su participación en la firma germana de 25,46% a 25,86%.

Respecto de los negocios retenidos, la compañía informó que en el segundo trimestre del año registró una pérdida de US$0,7 millones y una utilidad acumulada de US$0,5 millones a junio de 2018.