Montevideo.- El déficit fiscal de Uruguay se redujo una décima de punto porcentual para ubicarse en el 3,9% del Producto Interno Bruto (PIB) en el año móvil con cierre en julio, en relación a junio, informó este viernes el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) de Uruguay.

El déficit de las cuentas públicas marcó el nivel más alto desde diciembre de 2016, de -4%, y se acercó a la meta oficial de 3,3% para 2018.

Los ingresos del sector público no financiero se situaron en 29,6% del PIB tras caer 0,1% con ingresos del gobierno central que "se mantuvieron estables" mientras se registró un leve deterioro del resultado primario corriente de las empresas públicas.

En tanto, los egresos del sector público no financiero se situaron en 30,2%, lo que representó una baja de 0,1 puntos que se explicó "principalmente por una desacumulación de existencias de ANCAP", la empresa estatal de combustibles.

Por otra parte, los intereses se mantuvieron sin variaciones situándose en 3,4% del PIB, detalló el comunicado del MEF.

El gobierno flexibilizó sus metas y espera cerrar el año con un déficit de 3,3% y en 2019 tener un rojo de 2,9%.

El ministro uruguayo de Economía, Danilo Astori, afirmó semanas atrás que la reducción del déficit se realiza con "lentitud" porque "no es fácil reducir el gasto público en Uruguay, ya que hay mucho gasto endógeno y comprometido" por ejemplo a nivel de gastos en sueldos y jubilaciones.

A partir de 2017, la administración del presidente uruguayo Tabaré Vázquez instrumenta un plan de "consolidación fiscal" para reducir el déficit fiscal en un punto porcentual, que incluye aumentos de impuestos y postergaciones presupuestales.