Lima. El pasado mes de agosto marcó un hito en la historia de Minsur, debido a que la minera peruana ejecutó la primera voladura en su proyecto de cobre Mina Justa, el cual considera una inversión de US$1.600 millones.

Esta iniciativa es considerada la segunda más grande de su tipo en Perú después de Quellaveco.

Con esto se dio comienzo a la fase de construcción, tras cuatro años de reingeniería, en los que el proyecto fue transformado de manera radical, explica Juan Luis Kruger, CEO de Minsur.

Kruger detalla que “cuando adquirimos Mina Justa (2012) pensamos que podíamos desarrollar la mina subterránea más grande del Perú, pero después de varios estudios nos dimos cuenta de que ese no era el camino y regresamos el proyecto a fojas cero (2014)”.

Minsur también avanza la construcción de su segundo proyecto en cartera: B2, considerada la primera iniciativa de reaprovechamiento de relaves de estaño que se desarrolla en el mundo.

Cuatro años después, la minera peruana comienza a hacer realidad esta emblemática inversión. “El plan es construir a full este año. Ahora estamos levantando los campamentos y a fin de año empezaremos a movilizar a los contratistas para iniciar la construcción de la planta de procesamiento”, explica Yuri Gallo, gerente corporativo de proyectos de Minsur.

Según detalla diario El Comercio, el objetivo de la minera peruana es iniciar producción en Mina Justa a fines del 2020. Mientras tanto, avanza la construcción de su segundo proyecto en cartera: B2, considerada la primera iniciativa de reaprovechamiento de relaves de estaño que se desarrolla en el mundo.

B2 tiene por meta incrementar la producción de estaño de la mina San Rafael (Puno), actualmente en proceso de declive. Para ello, Minsur ha iniciado la construcción de una nueva planta concentradora que reprocesará el estaño almacenado durante décadas en el depósito de relaves B2, para convertirlo en mineral comercial.

“Hemos recibido el 85% de los equipos para la planta. Esperamos culminar la construcción en junio de 2019 y producir el primer concentrado comercial de estaño en diciembre de ese mismo año”, revela Gallo.