Estocolmo.- La automotriz Mercedes mostró este martes cómo está trabajando "agresivamente" por uno de los primeros lugares en el cotizado mercado de automóviles eléctricos dominado actualmente por Tesla al dar a conocer el EQC, su primer vehículo completamente eléctrico, en un evento en Estocolmo.

La ocasión marca el inicio de la competencia alemana contra la firma estadounidense y mostró un vehículo deportivo utilitario con una autonomía de 450 kilómetros, con una luz trasera característica a todo lo ancho y pulcro interior que Mercedes espera que sea favorecido tanto por clientes de productos de lujo como por millennials cercanos a la tecnología.

Daimler, la matriz de Mercedes, apunta a tener hasta 10 variedades de automóviles eléctricos a 2022, una meta que reiteró el martes el presidente ejecutivo de Daimler, Dieter Zetsche, que espera que el modelo EQC y los demás que vendrán respondan por entre un 15 y 25% de sus ventas a 2025.

Los alemanes están presentando ahora sus modelos para competir con los de Tesla en la medida en que los consumidores están empezando a adoptar autos eléctricos en una escala mayor, impulsados por regulaciones que están haciendo a su variedades a diésel más caras, mientras que los autos eléctricos se están volviendo más baratos y fáciles de tener.

Tesla virtualmente no ha tenido competencia hasta ahora, lo que le ha permitido convertirse fácilmente en líder del sector y persuadir a los primeros compradores a pagar una prima por autos completamente eléctricos.

Zetsche afirmó que las 10 variantes planeadas de vehículos eléctricos permitirán a Daimler atender a un 60% de su mercado relevante de autos eléctricos.

"Mi entendimiento es que, cuando escuchamos al público y a nuestros competidores, nuestras metas van más por el lado agresivo que defensivo", comentó el ejecutivo a periodistas.

Tesla virtualmente no ha tenido competencia hasta ahora, lo que le ha permitido convertirse fácilmente en líder del sector y persuadir a los primeros compradores a pagar una prima por autos completamente eléctricos, sin un historial previo de calidad ni concesionarias físicas para realizar mantenciones y reparaciones.

A diferencia de Tesla, las automotrices germanas tienen un siglo de manufacturas a su haber, con marcas importantes y millones de clientes. Además, sus nuevas variantes llegarán al mercado en momentos en que Tesla enfrenta cuestionamientos sobre su capacidad de generar dinero y de manejar la escala de su producción.