El director del Festival de Cine de San Sebastián, José Luis Rebordinos, asegura que "en estos momentos América Latina es un hervidero de creación y de producción" y que, de hecho, todos los certámenes internacionales "están encima" de sus proyectos porque saben que "hay mucho cine interesante".

Rebordinos señala, en una entrevista con EFE, que el responsable del Festival de Venecia, Alberto Barbera, dijo recientemente que "la fuerza y la pujanza" del cine asiático la está tomando ahora Latinoamérica, y que él comparte esa opinión.

"El cine asiático ha sido muy fuerte y sigue teniendo mucho interés, pero América Latina y el Este de Europa son los bloques cinematográficos a seguir ahora muy de cerca", destaca.

Cree que en los países iberoamericanos "hay un trabajo muy fuerte de creación" tanto por parte de quienes trabajan con pocos medios como de los que lo hacen con grandes productoras.

"Hay grandes apoyos de muchas de las instituciones y eso está generando una producción muy variada. Tenemos que estar muy cerca y mirarlo con atención", recalca.

Rebordinos indica que en la industria uno de los países "pujantes" es Brasil, "con una ley de desgravaciones fiscales que respalda mucho al cine y está posibilitando que se hagan producciones de mucho dinero".

"Está luego Argentina, está México y está Colombia, que también tiene mucho apoyo desde lo público a todos los niveles y trabaja para que se hagan allí rodajes y coproducciones", añade.

Dice que Chile "empieza a tener mucha producción y muy interesante", y que hay países emergentes con menor actividad "pero donde empieza a notarse un movimiento".

La Sección Oficial del Festival de San Sebastián (norte de España) abrirá su 61 edición el próximo día 20 con "Futbolín", la película de animación del argentino Juan José Campanella, que se presenta fuera de concurso.

Por el máximo galardón, la Concha de Oro, competirán "Club Sándwich", del mexicano Fernando Eimbcke, y "Pelo Malo", de Mariana Rondón, una coproducción de Venezuela, Perú y Alemania.

Rebordinos recuerda que la cinematografía venezolana hacía "muchísimos años" que no acudía a San Sebastián -"creo que desde los tiempos de Román Chalbaud y de los grandes directores de aquel país", comenta- y regresa con un filme que ha "encantado" a los responsables del certamen.

El cine de Latinoamérica estará presente además en la sección Horizontes Latinos y en Cine en Construcción, el apartado organizado junto a los Encuentros de Toulouse (Francia) para respaldar los proyectos con problemas económicos para afrontar la postproducción.

Cine en Construcción lo ganó en 2012 la chilena "Gloria", de Sebastián Lelio, que fue uno de los éxitos de la pasada Berlinale y con el que Paulina García obtuvo el Oso de Plata a la mejor actriz.

Paulina García llega la próxima semana a San Sebastián, pero no como intérprete, sino como jurado de la Sección Oficial, que preside el realizador estadounidense Todd Haynes y del que también forman parte el actor y director mexicano Diego Luna y la productora uruguaya Mariela Besuievsky.

Rebordinos pone el ejemplo de "Gloria" para afirmar que en todos los festivales la cinematografía latinoamericana tiene una presencia muy significativa, aunque advierte de la conveniencia de la colaboración entre países como "forma de sacar adelante proyectos ambiciosos".

El Foro de Coproducción Europa-América Latina que creó San Sebastián en la pasada edición persigue ese fin. En 2012 tuvo una duración de dos días y en esta 61 edición dispondrá de tres.

"Ha supuesto un salto muy importante y eso en Latinoamérica se ha agradecido mucho, porque de pronto tiene un espacio donde encontrarse con productores europeos, con agentes de ventas, con fondos de inversión, con televisiones. Y al revés, todos ellos cuentan con un sitio donde tienen una selección de proyectos latinoamericanos interesantes en los que poder invertir", destaca.