Durante al menos dos décadas el FBI y el Departamento de Estado de EE.UU. vigiló al escritor mexicano, Carlos Fuentes, de acuerdo a los archivos que divulgó la agencia esta semana en su página web.

El diario El País indicó que al fallecido literato los funcionarios estadounidenses lo consideraban un "destacado escritor comunista" con una larga historia "de relaciones subversivas".

De hecho, Fuentes solicitó visas para entrar en Estados Unidos en varias ocasiones pero hubo instrucciones de retrasar las respuestas.

Según el archivo al que tuvo acceso Associated Press, la agencia estaba atenta a los movimientos del escritor.

En este contexto, una de las razones para negarle la entrada al país fue haber pertenecido al Partido Comunista Mexicano.

Si bien Carlos Fuentes logró entrar a Estados Unidos, siempre fue en breves periodos. En cierta ocasión le concedieron autorización para dar clases en universidades y el FBI estuvo al tanto de que tuvo una visa diplomática y un pasaporte oficial mexicano.

Un documento dirigido al director del FBI en 1970 recomienda establecer fuentes e informantes para conocer cualquier "información pertinente sobre las actividades del sujeto".

"Debido a la importancia de Fuentes como escritor, la publicidad que han recibido las negativas de visa previas y su relación con dos universidades de Nueva York, no es deseable una investigación activa en este momento", se explica.

Se detalla que el escritor mexicano había tenido una "larga historia de relaciones subversivas y ha viajado a países (detrás de) la Cortina de Hierro y a Cuba", que había sido descrito como "fuertemente antiestadounidense". Pero se recuerda que el propio Fuentes "asegura que se ha distanciado del marxismo en los últimos años".

Carlos Fuentes murió el año pasado a los 83 años.