La televisión de Estados Unidos se viste de gala este domingo en la 65° edición de los premios Emmy, una ceremonia que celebrará lo mejor de una de las industrias que más dinero mueve en la tierra de Mickey Mouse.

Producciones nominadas como Game of Thrones, Modern Family o The Big Bang Theory no sólo han destacado por sus altos números de rating, sino por haber logrado traducir eso en beneficios económicos (publicidad, ventas de DVD y de otros productos relacionados, asociaciones comerciales) para sus compañías.

Si bien hasta hace unos años el presupuesto de producción destinado a series y miniseries ni siquiera se acercaba al de las películas para la gran pantalla, ahora le pisan los talones.

Las más costosas. En el caso de costos por episodio, el sitcom Friends (1994-2004) sigue siendo el más alto de la historia de la televisión estadounidense, por lo menos para un programa de media hora de duración.

Producir uno de los capítulos de la décima y última temporada de la serie protagonizada por Jennifer Aniston, Courteney Cox, Lisa Kudrow, Matt Le Blanc, Matthew Perry y David Schwimmer, costó US$10 millones (Forbes), lo que sumó un presupuesto total de US$180 millones por esa temporada. El episodio final de la serie fue sintonizado por 50 millones de personas, solamente en Estados Unidos (Imdb).

En cuanto a la publicidad generada, en el Reino Unido el costo de 30 segundos de publicidad fue de 1,2 millones de libras esterlinas (aproximadamente US$1,8 millones), el espacio comercial más costoso de la historia en ese territorio, sólo igualado por transmisiones deportivas (Imdb).

En el caso de las series que están al aire, en Game of Thrones (2011-presente) el costo por episodio de su primera temporada ascendía a US$6 millones, calculándose un total de 60 millones por los diez capítulos del ciclo.

En comparación, US$60 millones fue el presupuesto destinado para la producción de The Hunger Games (2012; al final se llevó a  US$78 millones al incluir costos de mercadeo y cambios en algunas escenas), una película que generó más de US$600 millones en la taquilla mundial.

La serie de HBO destaca cerca de 275 actores por temporada y un promedio de 14 personajes muertos por episodio. Es transmitida en más de 75 países y se rueda en locaciones en como Irlanda del Norte, Malta, Croacia, Islandia, Marruecos, Escocia y Estados Unidos, lo que contribuye a su elevado costo.

Otras series y programas que resaltan por sus altos gastos de producción son Roma (2005-2007) con un costo por capítulo de US$9 millones; Deadwood (2004-2006; US$4,5 millones); Lost (2004-2010; US$4 millones), Terra Nova (septiembre a diciembre de 2011, US$3,9 millones ), The X-Factor USA (temporada 2012, US$3,5 millones ) y ER (1994-2009; US0$2 millones).

Primeras en ganancias. Programas como Veronica Mars (2004-2007) o Arrested Development (2003-2006; fue rescatada por Netflix en 2012) contaron con toda la aclamación de la crítica cuando se transmitieron, logrando además, convertirse en series de culto. Aún así no lograron evitar la cancelación al no conseguir generar beneficios a sus empresas productoras.

En este sentido, en relación a los beneficios reportados en publicidad, los seriados que más ganancias generaron por media hora en la temporada 2010-2011, son (según Forbes): American Idol (con US$6, 64 millones), seguido por otro talent show: The X Factor (US$5,5 millones) y por la serie Two and a Half Men (US$3,24 millones por media hora).

También en este grupo, se encuentran: Glee (US$2,8 millones), Grey's Anatomy (US$2,75 millones), Dancing with the Stars (US$2,72 millones), Desperate Housewives (US$2,61 millones), The Big Bang Theory (US$2,75 millones), Mad Love (US$2,59 millones) y Modern Family (US$2,13 millones).

Lo que vale un Emmy. La miniserie American Horror Story: Assylum y la serie Game of Thrones son los programas con más nominaciones en la 65°edición de los premios Emmy (17 y 16, respectivamente), que en los últimos años ha visto bajar su rating.

Un triunfo en sus respectivas categorías les hará consolidar su prestigio, aunque no necesariamente les genere un aumento de audiencia. Las colocará, eso sí, en la mira de los anunciantes, algo que les permitiría aumentar sus ingresos publicitarios.